La campanilla morada

Impomea indica.
photo_camera Ipomea indica.
Está considerada una especie invasora  con un elevado potencial colonizador

Ipomea indica, conocida en castellano con los nombres de batatilla de Indias, campanilla morada o maravilla, y en gallego como "campaíña", es una planta herbácea perenne, perteneciente a la familia  de las convolvuláceas, que crece bien tapizando el suelo o trepando como una enredadera alrededor de soportes artificiales o de arbustos  y troncos de árboles, a los cuales resta nutrientes y luminosidad  llegando a ahogarlos. 

Aunque su origen es incierto, es generalmente aceptado que procede  de zonas tropicales. En Galicia está muy extendida por las zonas del  litoral. En muchas partes está considerada como una especie invasora  con una elevado potencial colonizador, pudiendo llegar a construir una grave amenaza para hábitats y ecosistemas, así como para las  especies autóctonas con las cuales compite impidiendo su  regeneración. De hecho está incluida en la Catálogo Español de  Especies Exóticas Invasoras y también considerada así por la Sociedad  Gallega de Historia Natural. 

Etimológicamente, su nombre genérico, ipomea, proviene de las  raíces griegas ipos, que significa “gusano”, y homoios, que significa  “semejante”, haciendo con ello alusión al movimiento rastrero de la  misma. El epíteto indica hace referencia a su localización geográfica  de origen. Se trata de una especie que en los últimos siglos ha  recibido una veintena de nombres científicos. 

Su raíz es gruesa. Sus tallos, herbáceos o leñosos en su parte basal y muy ramificados, son angulosos, de sección circular y con muchos  pelos muy cortos; puede extenderse hasta diez metros o más. Poseen un látex lechoso. Sus hojas son alternas, enteras y con forma de huevo en los ejemplares jóvenes y dividida en tres lóbulos cuando la  planta es adulta; poseen un ápice agudo y base en forma de corazón;  son de color verde olivo por la parte superior y verde más claro y con  pelillos en la inferior; poseen peciolos frecuentemente de color  rojizo. Sus flores son pedunculadas, grandes y llamativas, se disponen en cimas axilares. El cáliz, más o menos acampanado, es de color  verde y está formado por sépalos desiguales y lanceolados. Los  pétalos de la corola que están soldados en toda su longitud, en forma  de campanilla, son de color azul violáceo y tubo blanquecino. 

Raramente son de color rosa claro o blancos. Son efímeras, es decir,  de poca duración y cuando se marchitan se vuelven rosáceas. El  estigma es globoso y dividido en dos mitades o ligeramente  trilobulado, y los estambres rectos. Se abren a la mañana y se cierran  la al atardecer. Florece de febrero a octubre. Sus frutos, de color  marrón pajizo, son cápsulas trilobulares secas, que se abren al  madurar liberando de cuatro a seis semillas negruzcas que se  albergan en su interior. Dado que estas semillas no son muy viables,  la planta se propaga preferentemente por vía vegetativa a través de  estolones o fragmentos del tallo. Crece en terrenos abiertos con  suficiente humedad, soleados y fértiles. En Galicia, donde se ha  naturalizado, crece también en terrenos abandonados, herbazales,  bordes de riachuelos y huertas. Es sensible a las heladas. 

Debido a la belleza de sus flores, se cultiva como ornamental en  jardines, muros y setos, aunque debido al aludido carácter invasor  está prohibida su transporte, tráfico y comercio. El néctar de sus  grandes flores azules es muy apetecido por las abejas y hormigas.  Asimismo otros insectos como escarabajos y dípteros viven en o de  las flores. Parece ser que puede ser tóxica para el ganado.  

A fin de combatir su expansión, se puede erradicar manualmente,  asegurando siempre que se retiren bien sus raíces, pues trozos de las mismas pueden volver a enraizar, brotando nuevamente la planta. Es  conveniente repetir la operación durante un par de años a fin de  eliminar todos los rebrotes. También se suelen usar para este fin,  herbicidas, lo cual no es aconsejable. 

En la provincia de Ourense se ha naturalizado asimismo la muy  parecida Ipomea purpurea o gloria da mañá, diferenciándose de la  primera en que esta última es de ciclo anual, sus hojas son enteras,  sus flores más pequeñas y moradas y producen semillas con un alto  porcentaje de germinación.

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