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Estrógenos, el porqué de la mayor longevidad femenina

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Estrógenos, el porqué de la mayor longevidad femenina

La edad biológica es menor en las mujeres y, por ello, disfrutan de una mayor longevidad (MIGUEL ÁNGEL).
photo_cameraLa edad biológica es menor en las mujeres y, por ello, disfrutan de una mayor longevidad (MIGUEL ÁNGEL).
Un estudio del CSIC analiza las diferencias biológicas entre hombres y mujeres ante el envejecimiento

"La trayectoria del envejecimiento es diferente entre hombres y mujeres y tiene una base biológica", así lo concluye la investigadora de la Universidad de Valencia Consuelo Borrás en su estudio sobre envejecimiento recogido en la monografía "El ritmo de la senectud", publicado por la Fundación General CSIC. Según explica Borrás, "los estrógenos protegen a las mujeres hasta la menopausia" y eso hace que el sexo femenino esté más protegido "frente a algunas enfermedades asociadas al envejecimiento".

En estudios científicos realizados por el equipo de Consuelo Borrás se había demostrado que las hembras estaban más protegidas frente al daño oxidativo, que no es otro que el causante del envejecimiento de los seres vivos. Quedaba ahora dar respuesta a por qué sucedía de este modo. Dado que la diferencia biológica fundamental entre el sexo femenino y el masculino radica en las hormonas sexuales, la respuesta a esta pregunta resultó estar en los estrógenos, que "tienen una estructura que les confieren cierta capacidad antioxidante".

Es la edad biológica la encargada de determinar la esperanza de vida. Se trata de un indicador distinto a la edad cronológica en el que las mujeres presentan datos menores, lo que les confiere más vida a sus células y, por lo tanto, garantiza una mayor longevidad.


Sexo y enfermedades


En el estudio liderado por Consuelo Borrás también se preocuparon por estudiar de qué manera padecen ambos sexos las enfermedades asociadas al envejecimiento. En concreto, se centraron en estudiar un tipo de diabetes en la que se ha constatado que los hombres son más propensos a padecerla. Tras sus experimentos, el grupo de investigadores concluyó que "la evolución de la enfermedad era mucho más lenta en las hembras que en los machos". Fue entonces cuando decidieron comprobar si los estrógenos eran los encargados de ralentizar la dolencia en el caso femenino, determinando que "el estradiol prevenía la intolerancia a la glucosa que tenían las hembras". 

Con todo, aunque la esperanza de vida es mayor en las mujeres, "su calidad de vida es peor". Así lo recoge el estudio de la investigadora valenciana al hablar de la fragilida, "un estado fisiológico que hace a las personas vulnerables de sufrir alguna discapacidad" y esta es mayor en el sexo femenino, aunque las características del envejecimiento una vez los mayores son frágiles es indiferente a ambos géneros. 

De este modo se aporta una respuesta científica a algo que puede observarse de forma tajante en la sociedad y es que las mujeres viven más que los hombres.