Valdeorras

Carballeda repara los daños que el Sil causó en la piscina

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Carballeda repara los daños que el Sil causó en la piscina

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El arreglo del área recreativa de Sobradelo fue presupuestado en más de 100.000 euros

Los desperfectos ocasionados por el desbordamiento del río Sil en Sobradelo, ocurrido el último invierno, aún son palpables en el recinto recreativo de las piscinas municipales. Con miras a recuperar la imagen inicial de las instalaciones, el Concello licitó los trabajos de reparación, que fueron presupuestados en 106.204 euros.

La alcaldesa de Carballeda de Valdeorras, María del Carmen González Quintela, explicó que los daños de la riada registrada entre el 17 y el 23 de diciembre afectaron a la zona inferior del recinto. También apuntó que el proyecto técnico fue finalizado hace dos meses, retrasando su tramitación el estado de alarma del covid-19.

La furia del Sil rompió, levantó y movió piezas de hormigón, arrastró la arena, dañó y descolocó parte de los cantos rodados colocados en las paredes de los vasos, destrozó el canal que comunica los vasos y también el puente, arrastró las macrófitas del proceso de depuración y atascó los desagües y el saneamiento. Además, se llevó barandillas y partió árboles, entre otros desperfectos.

La pandemia alteró los planes municipales y, si en un principio, los trámites eran iniciados con carácter de urgencia para poder disponer de unas piscinas en las mejores condiciones durante los meses de verano, en estos momentos se desconoce cuándo podrán estar operativas. El plazo incluido en los documentos de licitación establece un periodo máximo de dos meses para su ejecución, pero antes deberá finalizar el proceso de adjudicación.

El alto coste de la reparación no lo asumirán íntegramente las arcas municipales. El Consorcio de Compensación de Seguros aportará el 94 % de los 106.028 euros, o lo que es lo mismo, correrá con el gasto de 100.063 euros.

Las piscinas de Sobradelo abrieron sus puertas en julio de 2018. El diseño de la Escola Natural da Paisaxe incluyó una depuradora  natural, a base de plantas macrófitas, y un recubrimiento de los vasos con cantos rodados, siendo la profundidad de la construida en la antigua piscina olímpica de 1,60 metros. A su vez, en el espacio de la zona de baño, la hierba dio paso a la arena, que se llevó la avenida del Sil.

La zona superior de la zona recreativa no fue afectada en absoluta por la riada. Aquí fueron ubicados los vestuarios, aseos, cafetería, solario, un jacuzzi y dos pequeños vasos para disfrutar en ellos del agua salada, según aparece recogido en el proyecto inicial. Todas estas infraestructuras se libraron de los efectos del desbordamiento del río, no siendo necesaria intervención alguna en ellos, según apuntó la alcaldesa.

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