Valdeorras

Comienzan los trabajos del acceso a San Vicente

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Comienzan los trabajos del acceso a San Vicente

Máquinas trabajando en la carretera de San Vicente.
photo_cameraMáquinas trabajando en la carretera de San Vicente.

La Deputación acondiciona un vial en tanto no se habilita la carretera

La maquinaria de obras de la Deputación Provincial comenzó a trabajar en el acceso alternativo a la carretera que permite acceder a la aldea de San Vicente (Vilamartín), según anunció el alcalde, Enrique Álvarez Barreiro. Los trabajos en este vial de titularidad municipal, presupuestados en 70.000 euros, contemplan el ensanche y renovación del firme de la carretera que comunica O Mazo con San Vicente. Su realización facilitará el paso de vehículos, eliminando parte del peligro que ofrecía para los conductores.

El alcalde vilamartinés recordó que estos trabajos no suponen la solución definitiva al hundimiento del principal acceso a San Vicente, la OU-0807. Permitirán la comunicación de los vecinos en tanto no se llevan a cabo las obras de consolidación de esta última infraestructura, allí donde existe más riesgo de desplome: el tramo que discurre por la ladera Oeste, muy cerca de la aldea.

La Deputación adjudicó recientemente la redacción del proyecto de consolidación a una consultora, que trabaja a marchas forzadas buscando agilizar la reapertura del primer acceso al pueblo. Este permanece cerrado y únicamente es abierto para el paso de los vehículos de emergencias y las ambulancias.

Esta segunda actuación, que pretende el desmonte y el drenaje de la ladera para evitar los desprendimientos de piedra, tampoco será la definitiva. La que todos persiguen contempla el relleno de la vaguada del río Leira. Su elevado presupuesto, estimado en torno a los 13 millones de euros -podría ser menor utilizando residuos de pizarra en lugar de comprar áridos- obligará a repartir su ejecución en varias anualidades, una circunstancia que asumieron alcalde y vecinos. Este proyecto recibió el visto bueno del Pleno de la Deputación Provincial el 15 de marzo y ahora deberá ser la Xunta la que dé su consentimiento para resolver un problema que se arrastra desde hace 25 años.