La Región

O BOLO

Un cruceiro recuerda el lugar donde apareció la Virgen de As Ermidas, en O Bolo

La cofradía de Nuestra Señora la colocó donde la leyenda situó la cueva

El cruceiro de piedra que indica el lugar donde la leyenda sitúa la imagen de la Virgen.
El cruceiro de piedra que indica el lugar donde la leyenda sitúa la imagen de la Virgen.
Un cruceiro recuerda el lugar donde apareció la Virgen de As Ermidas, en O Bolo

Los visitantes del santuario de As Ermidas, en O Bolo, se encuentran estos días con una imagen nueva. Un crucero y una piedra grabada muestran el lugar exacto donde, según la leyenda, unos pastores encontraron la talla románica de Nuestra Señora de As Ermidas. Las dos piezas fueron colocadas por la cofradía de Nuestra Señora de las Ermitas, según indicó su presidente y guía voluntario del santuario, José Vega Martínez. "Crucero en memoria del hallazgo de la Virgen de la imagen de las Ermitas por los pastores, en el siglo XIII", reza el monumento de piedra, tallado en Esculpedra.

"Es el lugar exacto", explicó José Vega, refiriéndose al punto donde fue colocado el cruceiro. Aquí estaba la cueva donde la leyenda dice que unos pastores recogieron la imagen de la Virgen, hace ocho siglos. La leyenda dice que los descubridores apreciaron un comportamiento extraño en el ganado cuando se acercaba al lugar. Los animales se negaban a caminar, por lo que los pastores se acercaron a la cueva, encontrando la talla.

Aquí fue construida una capilla, que permaneció erguida hasta 1850. Los peregrinos que acudían al lugar se llevaban piedras del pequeño templo, que acabó siendo demolido cuando su estado era ruinoso.

En su lugar, se colocó un cruceiro, que duraría poco más de medio siglo. Se vino abajo con el desprendimiento de la ladera donde fue construido el pueblo de As Ermidas. Sucedió en diciembre de 1909 y el derrumbe se llevó buena parte de la roca y de la cueva donde estaba la imagen. Este mismo suceso también destrozó la quinta estación del viacrucis barroco, del siglo XIII, con la imagen del Cirineo ayudando a llevar la cruz a Jesús. Su recuperación es un objetivo prioritario en O Bolo, donde ya iniciaron gestiones ante la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural para colocar una talla del  mismo estilo.

La leyenda de la imagen de la Virgen, que recuerda el cruceiro recién instalado, es uno de los motivos que más interés despierta entre los visitantes.