Valdeorras

Las falsas alarmas causan el 8% de salidas de los bomberos

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Las falsas alarmas causan el 8% de salidas de los bomberos

Vehículos movilizados durante el operativo desplegado por un aviso de suicidio, en Covas (Rubiá).
photo_camera Vehículos movilizados durante el operativo desplegado por un aviso de suicidio, en Covas (Rubiá). (FOTO: J.C.)
Detectan casos en los que el conductor deja el coche tras un accidente por miedo a la alcoholemia

Las llamadas al 112 no siempre están justificadas. En no pocas ocasiones, los equipos de Emerxencias son movilizados sin motivo alguno y, generalmente, son personas sin mala intención las que realizan los avisos. Quizá avisen por un error de apreciación, como parece ser el que provocó el operativo desplegado hace una semana en Covas (Rubiá).

Todo comenzó a las 20,30 horas del viernes, 9 de octubre, cuando una llamada a la Guardia Civil avisaba que una mujer se había arrojado al río Sil desde un viaducto de la N-120, cuya altura ronda el centenar de metros. Pocos minutos después llegaban los sanitarios de las ambulancias del 061 barquense; los bomberos del parque de A Rúa con una zodiac; las patrullas de la Guardia Civil del puesto barquense y de Tráfico; e incluso la furgoneta del Imelga (Instituto de Medicina Legal de Galicia). Después de tres horas de búsqueda abandonaron el lugar, al observar que el autor de la llamada dudaba.

Si bien, situaciones similares a la de Rubiá se producen muy raramente, los bomberos sí reciben con cierta frecuencia otro tipo de falsas alarmas. En el Consorcio Provincial de Emerxencias estiman que el 8% de las llamadas se corresponden con falsas alarmas. Normalmente, el equipo es avisado, a mitad del camino, para que dé la vuelta.

Pero también se dan otros casos, como los provocados por conductores que se encuentran con coches accidentados, de los que desaparecieron los ocupantes. Temiendo que hayan salido despedidos, los bomberos los buscan en la zona. Sin embargo, en muchas ocasiones, son personas que desaparecieron para no someterse a la prueba de alcoholemia.

Otras veces, el parque es movilizado para realizar una excarcelación en un vehículo, tras un accidente, cuando la realidad es que sus ocupantes aún no tuvieron tiempo de salir.

Las falsas alarmas suponen un serio problema, y no sólo por su coste, sobre todo porque puede ser necesaria su presencia en otro lugar y el equipo está lejos.

"O noso deber é crer os avisos e a maioría deles son feitos sin mala fe", comentó el diputado Pablo Pérez. Considera que el porcentaje de falsas alarmas es muy bajo y recuerda que "o noso deber é ir". Finalizó haciendo un llamamiento a la ciudadanía para reducir al mínimo estas situaciones.

En 2019, los parques de la provincia realizaron 735 intervenciones: A Limia, 131; Carballiño-O Ribeiro, 268; Verín, 156; y Valdeorras, 180.

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