La Región

VERANO

El lado oscuro del sol

El "sentidiño" es clave ante los rayos solares y sus peligros, que se neutralizan con una adecuada protección y unas lentes polarizadas. Las lentillas, otro factor a tener en cuenta

La protección de los ojos frente a los rayos ultravioleta es fundamental para evitar daños oculares (ÓSCAR PINAL).
La protección de los ojos frente a los rayos ultravioleta es fundamental para evitar daños oculares (ÓSCAR PINAL).
El lado oscuro del sol

La llegada del verano supone una mayor exposición al sol y también a sus peligros. Los rayos ultravioleta cada vez son más peligrosos, tanto para la vista como para la piel y, por ello, deben ser protegidos con mayor ahínco en los meses de verano.

El Colegio de Ópticos-Optometristas de Galicia advierte del aumento de la compra de gafas de sol que no están capacitadas para proteger los ojos de los rayos solares. Los daños a largo plazo, como una degeneración macular o una catarata, se pueden prevenir a tiempo cambiando los hábitos de uso de estas gafas por unas con las características correctas. A corto plazo se pueden producir algunos daños como la conjuntivitis, el ojo seco, irritación o una quemadura en la córnea.

Desde Centro Óptico Couto, Gustavo López recomienda el uso de "gafas de sol que corten los rayos UV, también lentes polarizadas que eliminan los brillos para el uso de gente que usa mucho el coche, en las zonas de playa los rayos UV son más elevados por eso se necesitan gafas que filtren todo tipo de rayos". López también recuerda que es importante "la protección de los niños que son más propensos a los efectos negativos de los rayos ultravioleta".

Cuando las nubes acechan y el sol se esconde, la protección es igualmente necesaria, por ello "recomendamos gafas degradadas que sean oscuras por arriba y claras por debajo". "Para viajes de montaña tenemos unas gafas espejadas con un filtro a mayores para eliminar reflejos y brillos", explica Gustavo López.

La higiene con las lentes de contacto es otro factor importante a tener en cuenta para evitar problemas oculares. "Hay que tener cuidado con el contacto de las lentillas y las piscinas, dado que son una fuente de gérmenes. Es necesaria una buena higiene para su manipulación y el uso de líquidos ópticos". En Centro Óptico Couto recomiendan el "cuidado a la hora de meterse al agua y quitarse las lentes de contacto".


Mimar la piel


Es complicado encontrarse con alguien que no se haya sufrido alguna quemadura solar, ya sea estando en la playa o en la piscina. El problema es que la piel tiene memoria y los daños pueden terminar apareciendo con el tiempo, derivando en serios problemas como un cáncer de piel, en el peor de los casos. Además, puede derivar en un envejecimiento prematuro de la piel con la aparición de arrugas y manchas. 

Para evitar estas situaciones, los expertos recuerdan la necesidad de usar cremas protectoras solares de factor alto, tanto para las zonas expuestas al sol como para aquellas que están cubiertas por prendas de ropa.