La Región

OURENSE - MISTERIO

Enclaves ourensanos rodeados de leyenda

Las leyendas, tan habituales dentro de la comunidad gallega, se extienden también por la provincia ourensana. Ciertos secretos que se esconden a lo largo del territorio ourensano, desde manantiales milagrosos hasta casas encantadas. 

Enclaves ourensanos rodeados de leyenda

Galicia es tierra de meigas por excelencia y Ourense no iba ser menos. Numerosas leyendas acerca de diversos parajes de la provincia, que se transmiten de generación a generación y gracias a la tradición popular. Desde manantiales curativos hasta apariciones o animales encantados. 


O Bañiño de Arcos


o baniño_resultadoLas propiedades curativas asociadas a las aguas de O Bañiño, deben su fama a una conocida leyenda popular. La tradición popular cuenta que un cazador pontevedrés acudió hasta O Carballiño para abandonar a su perro herido a causa de un cepo. Tiempo después, el cazador volvió a la parroquia de Arcos, donde encontró a su perro en perfecto estado y bebiendo del manantial. Fue el hombre el primero en hablar de los poderes sanadores del manantial, asociándolo con la cura del animal. 


A Pena dos Enamorados


enamorados_resultadoSe trata de uno de los rincones más llamativos de O Carballiño. A orillas del río Arenteiro, dos gigantes rocas divisan el paraje. La creencia asocia estas dos piedras a una pareja, dando lugar a una serie de fábulas amorosas. 

En el conjunto rocoso aún habitan los ecos de la trágica relación entre Boán y Marta, un acaudalado pagano atraído por una joven cristiana. Boán con la intención de seducir a la joven, decidió echar mano de los servicios de una sacerdotisa pagana. La pitonisa preparó una bebida mágica. Marta bebió del brebaje sin saber que la pócima presentaba un doble filo. Se trataba de que si la muchacha en realidad ya deseaba a Boán, el brebaje la haría enloquecer. Marta perdió el juicio y se precipitó al vacío desde la roca. Por su parte, Boán, preso de dolor decidió acompañar a su amada. Hay quien asegura que cuando sopla el viento, este trae consigo los lamentos del malaventurado joven.


A Lagoa da Serpe


Escondida entre las montañas de Pena Trevinca y en el ayuntamiento de A Veiga, se encuentra A lagoa_resultadoLagoa da Serpe. El lago debe su nombre a una misteriosa fábula de tradición oral. En las noches de luna llena una serpiente sale al exterior, convertida en una preciosa joven y con el único objetivo de seducir a algún muchacho que por allí pase.


A Escusalla


escusalla_resultadoUna visita no apta para aprensivos. Entre las localidades de Compostela y Ludeiros, en Lobios, se encuentra una construcción cuyo halo misterioso es innegable. Son numerosas los dichos de meigas que versan sobre el edificio. Sin embargo, la leyenda de “O Marrequiño” es la más popular y extendida. Los vecinos de Baixa Limia hablan de cómo el fantasma de un monje que vivió en la casa aún ronda por allí. También las almas de sus víctimas, jornaleros portugueses a los que enterraba en el patio. Las diferentes apariciones o fenómenos extendidos a través del boca  boca entre los vecinos de Baixa Limia, han conseguido llegar a oídos del equipo de Iker Jiménez. El programa Cuarto Mileno se desplazó hasta el lugar para intentar resolver los extraños sucesos y documentar la historia en la pequeña pantalla. 


El hombre lobo de Allariz


2016082211452427015_resultadoManuel Blanco Romasanta, apodado como el hombre lobo de Allariz, fue el primer y único caso de licantropía clínica en España. A partir de la muerte de su mujer, comenzó a trabajar como vendedor ambulante, recorriendo así toda la comunidad. Sus viajes a través de los montes gallegos le sirvieron para asesinar a 13 personas, a las que después devoraba. El parricida, juzgado en 1853, justificó que sufría una maldición que lo convertía en lobo durante las noches de luna llena. 


La cama fértil de San Juan


Son muchas las piedras asociadas a “camas de santos” a lo largo de la comunidad gallega, también en la provincia ourensana. Una de ellas, enclavada en la parroquia de Taboadela, se relaciona directamente con San Juan. A estos "lechos de santos" se les atribuye el don de propiciar la fertilidad.