La Región

XORNAL ESCOLAR

Una escuela feliz, la de Divina Pastora-Franciscanas

çUna de las máximas del colegio es el respeto, como ingrediente básico en todos los aspectos que conforman al individuo, así como una formación integral con varias líneas de aprendizaje

Escolares de Franciscanas en un aula.
Escolares de Franciscanas en un aula.
Una escuela feliz, la de Divina Pastora-Franciscanas

Aprender, un término asociado inexorablemente a la escuela, quizá errado si lo esclavizamos a la simpleza del contenido de las materias; siendo este una parte lógica, no es el único ámbito susceptible de ser aprendido.

Desde su modelo educativo consideran esencial inculcar valores para construir actitudes vitales que enseñen a vivir felices. Desde el equipo humano que conforman  el capital más importante de Franciscanas, apuestan por valorar desde la empatía cualquier acción que desempeñen, consideran que los tiempos evolucionan y que tienen que poner el acento en abordar nuevos lugares, quizá inéditos; responder a interrogantes que exige una sociedad cambiante y sostener un estilo propio adaptándolo a todo lo anterior.

No resulta sencillo, son retos motivadores que les alientan a la búsqueda de formas novedosas de trabajo con un material maravilloso: los niños y los jóvenes, pero conectando con ellos más allá de la materia abordada. Consideran que se debe generar un ámbito de felicidad en un espacio renovado donde el alumnado se desarrolle y madure a gusto en facetas diversas. 

Todo lo dicho invita a reflexionar acerca de cómo es la mejor manera de trabajar en la escuela; la formación del profesorado es continua, indagan en innovación pedagógica viendo en ella una manera de propiciar un aprendizaje acorde a las nuevas generaciones, pero sin perder la calidad ni mucho menos la calidez, esta es su estrategia fundamental. Por mucha innovación que se propicie, que de facto la trabajan con contundencia, la prioridad siempre está en cuidar al ser humano, siendo este el eje que concentra la energía de los profesionales de Franciscanas por medio de un ideario que les señala el camino de la sencillez y la cercanía.

La educación es una herramienta sublime para, desde el acompañamiento personal, construir individuos solventes, por ello, cuando se generan actividades, que fluyen en la vorágine de un centro educativo en cascada, como un torrente, la oferta ha de ser reflexionada buscando el objetivo de construir personas preparadas para la autonomía, la libertad de pensamiento, la capacidad de discernir y sobre todo para vivir felices. Yendo más allá de un compendio de acciones, tienen claro que han de contribuir desde la escuela a apoyar a las familias para alimentar la audaz tarea de transformar el mundo, mejorándolo, convirtiéndolo en un lugar mejor.

Desde la competencia científica, pasando por la solvencia lingüística, el respeto a la naturaleza, el amor por el arte, la cultura y por el ser humano, apuestan por nutrir de significado toda labor que emprenden. Líneas de aprendizaje, reflexión y acción en voluntariado (ecológico y social); creación y difusión altruista de espectáculos teatrales; investigación y participación en innumerables eventos de tipo científico-técnico son algunas de las líneas de trabajo que sostienen, siempre desde la conveniencia académica y, esencialmente, para la construcción integral del alumnado. 

En el coelgio Divina Pastora "Franciscanas" pretenden el respeto como ingrediente básico en todos los aspectos que conforman al individuo, no es un aserto baladí, sino una profunda convicción enraizada en la certeza de que cada individuo posee un ritmo personal de crecimiento; consideran, pues, que la armonía ha de ser la banda sonora que sustente el hilo argumental de esta etapa en la vida de vuestros hijos e hijas, quieren hacerlo con la honesta vocación de un equipo de profesionales que vive su trabajo con una actitud positiva que tiñe el día a día en su escuela de objetivos por cumplir.

“Puesta en valor” es una expresión recurrente de la que es conveniente apelar al sentido que adquiere: "no queremos ofrecer más de lo mismo, buscamos diferenciarnos desde la cercanía a la persona, adaptando las habilidades tecnológicas que exige la sociedad actual a un estilo de vida que necesita remodelarse para recuperar valores en declive: sensibilidad, ternura y familia", comenta José Antonio Álvarez, director del centro educativo, quien añade, "este es nuestro estilo, esta es nuestra invitación para que formes parte de este proyecto vital ¡Ven y conócenos!".