La Región

XORNAL ESCOLAR

Pautas para actuar ante emergencias

Pupas, sustos y otros disgustos es un taller dirigido a escolares la provincia a los que se les enseña cómo actuar en caso de contratiempos y se les forma en primeros auxilios

Alumnado del CEIP de Ribadavia durante la actividad "Pupas, sustos y otros disgustos".
Alumnado del CEIP de Ribadavia durante la actividad "Pupas, sustos y otros disgustos".
Pautas para actuar ante emergencias

Formar en primeros auxilios y emergencias a los más pequeños de la casa. Este es uno de los objetivos del programa “Pupas, sustos y otros disgustos” que un equipo de profesionales sanitarios, capitaneado por Verónica Civeira, promotora de esta iniciativa, acerca a centros educativos de toda la provincia de Ourense.

La iniciativa arrancó con una presentación teórica ilustrada por y para los niños, que se completa con juegos y simulacros de cada uno de los supuestos que se presentan. 

Los destinatarios de esta actividad son niños y niñas de 8 y 9 años, que se organizan en grupos de seis u ocho participantes, cada uno con un monitor para llevar a cabo las actividades. El taller tiene una duración de dos horas y se divide en dos partes, una primera de “pupas y sustos”, en la que se tratan temas como la fiebre, el sangrado de nariz, la limpieza de las heridas, el vendaje e introducen algunas pinceladas de educación sanitaria, como la importancia de lavarse las manos o pautas de alimentación. El segundo bloque se centra en cuestiones más graves, como puede ser un atragantamiento o la pérdida del conocimiento. Es en este momento cuando se  les enseña la maniobra de Heimlich y, muy importante, el teléfono al que llamar en caso de emergencia, el 112.


Objetivo


Este taller gira en torno a dos pilares fundamentales. Por una parte, un niño cuanto más sabe, más autónomo es, más se implica y tiene menos miedo, por eso estos conocimientos buscan que los niños pierdan el miedo a las heridas o a estar enfermos, e incluso sepan qué cosas pueden solucionar solos y cuáles requieren de adultos o profesionales.  Por otro lado, este programa quiere lograr que ante una situación de emergencia los niños sepan al menos cómo alertar.

Los niños aprenden de una manera dinámica y divertida practicando la reanimación cardiopulmonar a sus muñecos. Además, sacan sus propias conclusiones, cubren unas encuestas de satisfacción donde destacan especialmente sus ganas de repetir esta actividad. Porque sí, con unos simples conocimientos se pueden salvar vidas y tras esta clase, el 95% de los alumnos respondían correctamente a las preguntas que muchos habían errado antes de empezar cuando se les hizo entrega de unos test para conocer sus conocimientos previos.