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BALONCESTO

COB-Valladolid: Aprendiendo a sufrir

Los ourensanos encajaron su cuarta derrota de la pretemporada tras caer ante el Valladolid en otro partido en el que estuvo corto de efectivos
La defensa cobista trata de impedir el lanzamiento de Federico.
La defensa cobista trata de impedir el lanzamiento de Federico.
COB-Valladolid: Aprendiendo a sufrir

La alegría tendrá que esperar. La atípica pretemporada del Club ourense Baloncesto sigue su curso marcada por la falta de efectivos y las derrotas en los amistosos. Solo 24 horas después de caer (con mejoría) en Palencia, los de Gonzalo García de Vitoria se midieron en tierras pucelanas al Valladolid. Otra piedra de toque de su misma liga. Y, de nuevo, claros y oscuros. El acoplamiento prosigue entre aciertos y desaciertos. El resultado, el mismo de siempre en esta etapa de preparación. Derrota cobista por 

Arrancó el equipo ourensano a ritmo de un Alvarado motivado por enfrentarse a su exequipo. Seis puntos consecutivos del base canario impulsaron a los cobistas con un 0-6 inicial. Pero la dinámica se acabó de forma radical. Los ataques se atascaron y las pérdidas permitieron correr a un Valladolid que pasó a dominar por 18-8 en un abrir y cerrar de ojos. 

Se asentaron los de Gonzalo García de Vitoria con un Figueras anotando y asistiendo y, en un final de cuarto con más errores que aciertos, paró la sangría para dejar la desventaja en seis puntos (22-16).

El segundo cuarto arrancó con un guión similar. Balaban intentó llevar el peso ofensivo atacando a Aboubacar, pero no estuvo acertado. Ni delante, ni atrás. Entre eso y el carrusel de pérdidas del cuadro cobista, Valladolid volvió a meter tierra de por medio.


Alvarado, al mando


De nuevo apareció Alvarado para, con un triple y mucha cabeza, intentar que el partido se mantuviese en unas diferencias asumibles (36-25). Pero cuando los árbitros le señalaron la tercera falta personal, el COB entró en crisis.

La defensa perdió enteros y, en ataque, cada pase costaba un mundo, aunque pareciese sencillo. Los tiros libres fallados tampoco ayudaban y el final del segundo periodo dejó ver a un equipo tocado. Los vallisoletanos se aprovecharon para dar un tirón en el luminoso y marcharse al tiempo de descanso 45-28.

Pero el paso por el vestuario no revitalizó a los ourensanos. Más bien todo lo contrario. La puesta en escena en el tercer cuarto fue mala. Mucho. En ambos lados de la pista, el COB estuvo bajo mínimos y la diferencia se elevó por encima de los 20 puntos (55-32, m.24).

En el último cuarto, los cobistas mostraron su mejor cara, pulieron errores y demostraron tener más recursos

Alvarado tocaba una canción y el resto parecía tocar otra. De esta forma, el partido entró en una fase intrascendente, de intercambio de golpes que dejó el marcador en un 61-44 gracias a una canasta de Tshikaya sobre la bocina.

García de Vitoria exigió a los suyos más intensidad en el último parcial. Y se notó. El equipo apretó con, como no, el base canario tirando de clase. Exhibición de Alvarado. Entrando a canasta y lanzando desde fuera. Los cobistas se lo creyeron. (63-53, m.33).

Pidió tiempo el banquillo pucelano para poner orden. Y un parcial de 5-0 volvió a "estirar el chicle". La remontada se quedó en nada.  Al final, Pero la imagen del último cuarto dejó un buen sabor de boca a otro partido de digestión complicada (81-72).


Connor Wood ya está en Ourense


El equipo cobista gana efectivos necesarios para realizar entrenamientos de calidad y tener más opciones en los partidos amistosos. La incorporación de Alfredo Ott y Connor Wood dará un respiro a García de Vitoria. Ambos jugadores tienen que ponerse al día en condición física y acoplamiento con sus compañeros (especialmente Wood, nueva incorporación). Será la semana que viene cuando ya entren en dinámica. 

Antes, el domingo (17:30 horas), llegará el próximo partidos amistoso para el COB. Será en Lugo ante el Breogán en el estreno de la Copa Galicia 2019. Otro duelo ante un rival de la misma categoría que servirá para seguir progresando.