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La mano del COB que nunca falla

El Río Ourense Termal aspira a un ascenso a la ACB que tiene su razón de ser en el enorme apoyo social que simbolizan algunos de sus socios más fieles

Socios del Club Ourense Baloncesto, en la cancha central del Pazo Paco Paz.
Socios del Club Ourense Baloncesto, en la cancha central del Pazo Paco Paz.
La mano del COB que nunca falla

El COB tiene socios, como Belisario, que cada viernes cogen el coche, suben a uno de sus hermanos y vienen desde Manzaneda al Pazo para juntarse con el tercero y parte de la familia. Otros, como Albino y María Socorro, solo tenían que cruzar la calle para ir a ver al Caixa Ourense en Os Remedios: "Allí también estábamos sentados en la segunda fila". Han vivido "los años de la ACB, en los que venían equipos y jugadores de otra galaxia y nosotros éramos tan buenos como ellos" y siguen en LEB Oro porque, como dice María Socorro, "desde que está este entrenador no hay un año malo".

Viajaron a "Alcalá, Gijón, Badajoz, León..." y como ellos muchos más que nunca han perdido la pasión por el COB. "Escuchábamos los partidos por la radio cuando los narraba Fernández Sobrino y mi mujer me engañaba por los nervios que pasaba". La culpable, Pepita, termina la conversación a pie de pista en Pazo a la que fue invitada por La Región con un sentimiento generalizado entre todos los presentes: "¿Si desaparece el COB nosotros que hacemos?". Su hijo, Pablo, ya tiene el "veneno" del equipo en la sangre: "El descenso de Palencia fue muy duro". Y sueña con "ascender en Bilbao. Seguro que tendremos nuestras opciones. De lo que estoy seguro es de que tarde o tempranos volveremos a ver la ACB en OurenSocios COBse".

Años en los que en el Pazo sonaban las inolvidables carracas de una peña bien representada en esta reunión de fieles. "Buscamos algo que hiciese ruido y no se mezclase con el silbato de los árbitros y algún partido llegamos a repartirlas por todo el campo", recuerdan David y Gonzalo mientras sus mujeres, Mari Carmen y Mayka, desvelan "cuando cenamos en el restaurante Rugantino en Madrid" y en la mesa de al lado "varios jugadores del Real Madrid rajaban de Zeljko Obradovic el día que les ganamos".

Los mejores años de un COB que estuvo cerca de la desaparición aquel verano de 2003 en el que el Ateneo se convirtió en cuartel de la resistencia y de la que salió una directiva de aficionados que evitó la venta ya pactada a Dmitri Piterman y la marcha del club a Santander. Héctor Pérez fue uno de aquellos héroes: "Paco (con el que se sienta cada partido en la grada) fue el que me dio el empujón. Fueron años muy intensos". 

Dos años antes, en Socios COB2001, habían ido por primera vez a un partido Aída y Jacobo: "Mi hija le daba clases y me pidió si podía llevarlo. ¡A Jacobo le encanta el baloncesto!". Hablar con él justifica el reportaje: "Mi abuelo me recorta todo lo que sale en La Región del COB. Es mi pasión". Y sin dudarlo reclama "poder ver algún día la ACB. Mi sueño es ver al COB en la ACB un partido". Lo saben jugadores como Diego Guaita, Fede Kammerichs o Rubén Pernas, entre otros muchos, que le han dedicado y regalado "trofeos de guerra" de los que presume con orgullo. Ya han reclutado a un nuevo aficionado, el nieto de Aída: "A Xián ya lo traemos de vez en cuando".

La ACB es deseo de todos, aunque también coincidan en presumir "de la estabilidad que hemos conseguido en la LEB Oro. Temporadas como esta son una maravilla", dice Albino.

En Bilbao tendrá el equipo una nueva oportunidad de regresar a la que fue su liga durante más de una década. Allí jugaron Armando Álvarez y José Gallego, los socios número 1 y 2 del COB: "Era en La Casilla y el equipo de allí se llamaba Fiber Urzelay. Quedó solo un jugador nuestro en la pista, Toni Arias".

Allí, esta vez en el pabellón de Miribilla, estarán algunos de los socios encargados de coger el relevo. Javier Bolaño, Marcos y Ayla son aire fresco en la grada. "Viajamos a todos los partidos que podemos. La gente tiene que animarse más porque son experiencias magníficas". Y más tras superar la prueba de fuego de la campaña pasada: "Después de los partidos siempre quedamos para cenar. Íbamos 1-14 y había cenas que eran un funeral".

Su pancarta de Gonzalo García de Vitoria no tiene detractores. Unanimidad. "Es el mejor entrenador en la historia del club", asegura Gonzalo Courel, con el mérito de haberlos visto a todos. "Este entrenador hace de la nada equipos ganadores", añade Héctor Pérez. Y se agarran a él para soñar con el ascenso. Bueno, Jacobo mete en el saco "a Jhornan Zamora. La canasta que metió contra el Oviedo fue increíble".

Apellidos en mayúsculas en la historia del COB, anónimos en la grada y resumidos en las peñas oficiales del club. Empezando por los infatigables "Os Boinas" y sus bombos que nunca han dejado de sonar. "Nos fundamos en 1999. Antes íbamoSocios COBs por separado a la grada. Nos pusieron que aquella esquina y hasta hoy. Ni se les ocurra movernos", amenaza Rafa Fernández en tono de broma.

Y en diagonal, los "Cobruxos", representados por Paula y Rosa: "Pase lo que pase en Bilbao es una temporada maravillosa y en veranos nos encargaremos de animar a más gente para que aumente la peña". Se antoja factible. Si en algo más coinciden todos es en que "se ha recuperado la afición de los mejores años. Se vuelve a hablar y a apoyar al COB".