La Región

LEB ORO

La tristeza y dignidad de un Araberri ya descendido

El Araberri, con solo siete jugadores hizo un partido más que digno, sobre todo si se tienen en cuenta las circunstancias en las que llegaba

Okoroh se marcha al vestuario con un golpe (JOSÉ PAZ).
Okoroh se marcha al vestuario con un golpe (JOSÉ PAZ).
La tristeza y dignidad de un Araberri ya descendido

La parte negativa de los finales de temporada es ver cómo los equipos ya descendidos languidecen por la pista. En esta ocasión fue el Araberri, que con solo siete jugadores hizo un partido más que digno, sobre todo si se tienen en cuenta las circunstancias en las que llegaban, con diez encuentros seguidos sin sumar una sola victoria.

Tiene que ser duro afrontar casi un mes de competición lejos de casa sin nada que hacer. Las apuestas son un riesgo y en esta LEB Oro, ya no hay margen de error, ni por arriba ni por abajo (vease Huesca, Lleida o Coruña).

Contagiado de la tristeza que transmitía el calentamiento del equipo vasco tras los dos primeros periodos (en los que solo dos jugadores lo iniciaron mientras el resto estiraban), el partido de ayer se convirtió en una concatenación de jugadas inconexas, en el que lo mejor fue el resultado y evidentemente la merecida clasificación para un play off de ascenso que se presenta duro, muy duro.

Ahora, con una jornada por disputar (ante Melilla a domicilio), es el momento de cargar pilas a nivel mental para afrontar una fase bonita y sin la más mínima presión, esa que ya tienen el Palma, el propio Melilla o el Bilbao. Estos considerarán un fracaso el quedarse fuera de una final four que sería para el COB como un regalo de Navidad.