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Componer de nuevo el pozo y el granero

Cartas al director

Componer de nuevo el pozo y el granero

Está claro que la sociedad civilizada se ha impuesto unos objetivos equivocados. Intentar hacer que el PIB de un país suba año tras año es posible, pero solo está llevando al suicidio colectivo del planeta.

Prima la economía pues se asocia a bienestar. Y es un error que solo beneficia al capital. Después de esta pandemia, como ha pasado en cada guerra, los ricos acabarán siendo más ricos y el número de pobres se incrementará.

Estamos en un callejón en el que la salida es imposible de ver, pues los representantes del mundo solo piensan en avanzar, y ese avance o progreso es una ciénaga artificial donde iremos ahogándonos como una sociedad deshumanizada.

Por suerte y a nivel individual cada persona es libre de decidir. Y yo me he quedado en los ochenta, cuando canciones como,  “Hay que vivir”, de Joan Baptista Humet , hablaban de “componer de nuevo el pozo y granero” de siempre me he fijado en aquellos valientes que rompen con la vida que les ha tocado (el propio Humet lo hizo alejándose de su carrera asfixiante), y se van a una isla perdida, o se buscan una aldea desierta sin el más mínimo atisbo de tecnología, para aprender a respirar.

Estamos atados con cadenas tecnológicas dificilísimas de cortar, y los estados en esta ambición de prosperidad cada vez nos atan más. Hay gente que ya está pasando hambre en nuestro país, y se ponen avergonzados a las colas de alimentos, y sin embargo no pueden prescindir de internet porque entonces quedan excluidos del sistema.

Esto no es humano, estamos convirtiéndonos en robots esclavos. No tardaremos mucho en implantarnos internet en los cerebros, y entonces ¿cómo podremos discernir si somos nosotros o nos están controlando? Hemos caído en una trampa que nosotros mismos hemos creado.

Yo no estoy por la labor de seguir las normas habituales, me irá bien o mal en la vida, pero lo que tengo claro es que no quiero aprenderme de memoria ni siquiera el número de mi carnet, pues tengo un nombre que me pusieron mis padres.

Imprevisión

Ayuso, que llegó tarde en la obligatoriedad del uso de mascarillas y al no vigilar su cumplimiento la gente hace lo que quiere, lleva meses faltando…
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