Gracias y hasta siempre

Gracias y hasta siempre

Después de casi 30 años aquí, ha llegado el momento de despedirse: bajaremos la persiana pero ya no la levantaremos la mañana siguiente. Y aunque lo hacemos, por un lado ilusionados ante una nueva etapa, lo hacemos también con una inmensa pena. Pena por todo lo que aquí dejamos: vivencias, experiencias, clientes/as, vecinos/as, amigos/as... Resulta imposible resumir en un papel todo lo que aquí hemos vivido: momentos buenos, momentos malos, momentos regulares, miles de momentos distintos... Pero en todos ellos siempre habéis estado ahí, es por esto que queremos despedirnos dándoos las gracias por todo este tiempo, sin vosotros/as, no hubiese sido posible; nos habéis acompañado siempre y habéis compartido con nosotros todo una vida. Gracias por hacerlo.

No queremos despedirnos sin antes pediros un favor: que no dejéis morir al comercio local: son los comercios locales los que dan identidad a nuestros barrios, son los lugares de encuentro entre vecinos/as, son los que añaden cercanía, calidez al trato porque conocen a sus clientes/as, son nuestros vecinos/as, generan empleo y siguen siendo los más desfavorecidos para competir con otros grandes. Sigamos apostando por el comercio local.

Esta despedida no es un adiós, es un hasta siempre, porque sabéis que seguiremos aquí, en nuestro barrio, pero ahora solo desde el otro lado del escaparate, compartiendo con vosotros/as una nueva etapa de nuestra vida.

Gracias y hasta siempre.