El regalo navideño de la compañía en Ourense

SOLEDAD EN NAVIDAD

Se llama Soledad Ferreiro, pero no estará sola esta Navidad porque recibió como regalo el conocer a la familia de Analía Álvarez, llegada desde Argentina hace año y medio, gracias al programa “Aloumiños” del Centro de Desenvolvemento Rural O Viso

Soledad Ferreiro y Analía Álvarez bromean durante su encuentro. Foto: Marcos Atrio.
Soledad Ferreiro y Analía Álvarez bromean durante su encuentro. Foto: Marcos Atrio.

Latinoamérica ocupa un lugar especial en la vida de Soledad Ferreiro. Su padre emigró a Brasil, donde trabajó en los cafetales. “Desde el biberón tomo café”, reconoce esta vecina de Cima de Ribeira, en el corazón de la comarca de A Limia. Y ahora ha recibido como particular regalo de Navidad una familia procedente de Argentina, quienes le hacen compañía y a quienes puede acudir cuando necesita algo, como que le revisen la estufa de su casa.

Analía Álvarez llegó a Xinzo procedente de Buenos Aires junto a sus hijos de 4 y 6 años y su marido Leo a mediados de 2022. “Decidimos emigrar, y vimos en televisión el programa de Coceder ‘Volver al Pueblo’, donde ayudan a instalarse y ubicarse. Les escribí y empezamos a hablar”, relata sobre su llegada a España.

“Conocer a Soledad ha sido como conocer mis raíces”, afirma Analía Álvarez, llegada de Argentina hace año y medio

Al otro lado del correo electrónico estaba el artífice de este encuentro, Camilo Vila, educador en el Centro de Desenvolvemento Rural (CDR) O Viso. Fue quien ayudó a la familia a instalarse, y quien también les invitó a participar en la iniciativa “Aloumiños”, donde ponen en contacto a mayores que viven solos con familias emigrantes recién llegadas. “A idea iniciouse o ano pasado para responder a unha necesidade que íamos vendo: a soidade non desexada. Pensamos que podería ser interesante poñer en contacto unha parte e a outra”, explica Vila. Soledad comentó a los trabajadores del CDR, que siempre le llevan la comida, qué le gustaría esta Navidad. Ellos redactaron una carta que hicieron llegar a la familia de Analía, quien además de hacerle un regalo, quedaron con Soledad para conocerse.

El encuentro

“A mí me dijeron ‘te va a venir a visitar un matrimonio argentino”, relata Ferreiro sobre ese primer encuentro, “y yo, que vivo el momento, creí que era un buen plan”. Soledad afirma disponer de un sexto sentido para la gente, y pese a que se preguntaba “¿por qué tiene que conocerme una familia argentina?” accedió a verse con ellos porque “vivo muy sola. Ahora tengo un montón de amigos”, reconoce entre risas.

Sobre esa primera visita, Analía Álvarez recuerda que “salió muy bien, con mucha alegría. Le revolucionamos la casa con los pequeños. Ella estaba preocupada por si los niños comían adecuadamente”, sigue contando Álvarez, hasta que Soledad la interrumpe diciendo que “los abuelos no deben siempre consentir a los niños”. Desde entonces, han permanecido en contacto. Ferreiro comenta que “de momento no noto mucho el cambio porque nos conocimos hace una semana, pero ahora sé que tengo a quién llamar si lo necesito”.

Ayuda a integrarse

El contacto con Soledad ha permitido a Analía Álvarez reconectar con sus raíces, pues parte de su familia es originaria de Galicia. “Conocer a Soledad ha sido un poco como conocer las raíces de donde vinieron mis abuelos y mis tíos”, comenta. “Yo creo en la sangre, pero me fío más de alguna gente con la que no comparto sangre. Quien se preocupa por mí es mi familia”. Por eso accedió a participar en el intercambio, y está muy contenta de haber conocido a Soledad.

Tras año y medio en Xinzo de Limia, califica su experiencia como “excelente”. “Es lo que buscábamos”, sigue relatando Álvarez, “en el momento en el que nos planteamos venir para acá buscábamos un lugar tranquilo. Nos daba cierto miedo acercarnos al campo, pero encontramos el equilibrio en Xinzo”. Como pega, encuentra el clima más frío que el argentino, provocando que Soledad vuelva a interrumpirla. “Ahora hace frío y se quejan, pero cuando llegue el verano, y estén en mi terraza echando una timba, ya verás. Se ve toda A Limia”, sentencia entre risas.

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