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De Diego a Bryant

Gonzalo García de Vitoria | 05 de abril de 2020

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De todos es sabido que tras el Mundial de Mexico 86, un gran número de los niños nacidos en Argentina se llamaron Diego en honor a Maradona, el aumento fue de un 103%, una auténtica locura. Lo mismo ocurrió en la Cuba revolucionaria, donde Fideles y Ernestos invadían muchos hogares cubanos.

Curioseando más casos, encontré lo que yo pensaba que era una leyenda urbana y en cambio es una realidad contrastada, la existencia del nombre Usnavy, influido por los barcos de la armada americana que entraban en la isla caribeña y en los que se podía leer bien grande U.S. Navy.


Es probable que os estéis preguntando el motivo de contaros esta tontería sin sentido -yo también lo estoy haciendo pero ya no hay tiempo para escribir una columna nueva-. Mi motivación es saber si lo que estamos pasando influirá en la elección de los nombres de las generaciones postcoronavirus más inmediatas. De pronto me han venido un montón de voces, en distintos parques del mundo, de papás llamando a sus hijos o las profes pasando lista. Creo que si esto pasa, no serán iguales las tendencias a seguir y por eso voy a enumerar algunos opciones que se me ocurren:


- No tengo duda de que en las familias donde la televisión española ha sido el báculo en el que se han apoyado, el nombre de Pedro y Pablo van a estar a la orden del día y no precisamente por los Picapiedra.


- No me extrañaría ver en la alineación del Athletic de la temporada 2040/41 a Erte Lugarezaresti Bengoetxea, como un central contundente.


- Es posible que en barrios madrileños, modernizados por los nombres sajones, los Kevin García de ahora tornen en Netflix Pérez.


- No faltarán las familias tradicionales que abogan por los de toda la vida y se emocionarán viendo a María de las Cuarentenas haciendo la primera comunión, vestidita de un blanco impoluto y acompañada por su hermanito Confinamiento Manuel, también con el clásico traje de marinerito.


- Y los habrá que llamen a su primogénito Claudio, no por influencia de la pandemia, sino porque así, mientras son pequeñitos, les podrán llamar Claudillo ...


Pero lo que de verdad espero, y ojalá no sea en Cuba, alguien coja el testigo de los dos tragedias más grandes ocurridas este año y llamen a su vástago Covid Bryant.

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