Defensa de Zaldívar admite que usó fondos de Muñoz pero niega que supiera del supuesto origen delictivo del dinero

El letrado de Pantoja hará su informe este martes y los acusados tendrán el derecho a la última palabra

La exesposa del exalcalde de la localidad malagueña de Marbella Julián Muñoz, Maite Zaldívar, conversa con su pareja
La exesposa del exalcalde de la localidad malagueña de Marbella Julián Muñoz, Maite Zaldívar, conversa con su pareja

La defensa de Maite Zaldívar, exmujer del que fuera alcalde de Marbella (Málaga) Julián Muñoz, ha negado rotundamente que su cliente supiera de un 'hipotético origen delictivo' de los fondos que su esposo llevaba a casa y de los que sí ha admitido que hizo uso a través de operaciones financieras; menos en un momento en el que ni la Policía ni la Fiscalía ni la Agencia Tributaria ni los tribunales investigaban aún supuestas actividades ilegales del exregidor. En la sesión de este lunes del juicio que se sigue en la Sección Segunda de la Audiencia de Málaga contra Muñoz, Zaldívar, la cantante Isabel Pantoja y otros acusados han presentado sus informes finales todas las defensas menos la de la tonadillera, que está previsto que lo exponga este martes. Tras esto, los procesados tendrán el derecho a la última palabra y previsiblemente el juicio quedará visto para sentencia tras 27 sesiones de vista oral.

Alfredo Herrera, letrado de Maite Zaldívar y de su hermano Jesús, ambos acusados por blanqueo de capitales, ha admitido que de 1999 a 2003 ella, ayudada por su hermano, 'realizó una serie de actos de constitución de sociedades mercantiles y de disposiciones de fondos en Suiza y en España cuyos capitales procedían en su mayoría de las actividades políticas de su marido Julián Muñoz', pero ha rechazado que supieran que los fondos pudieran tener un origen delictivo.

En su informe final ante el Tribunal que los juzga, el abogado ha dicho que 'desde la óptica actual, esos años no fueron más que la caótica incorporación al Ayuntamiento marbellí de un partido político presidido por el difunto Jesús Gil, que convirtió a la ciudad en su dominio privado, haciendo y deshaciendo a nivel urbanístico a su antojo hasta convertirla en uno de los mayores focos de corrupción conocido en España'.

Pero ha insistido en que ese conocimiento público que puede haber hoy sobre la corrupción en Marbella 'no existía en los años en los que doña María Teresa Zaldívar no era más que la mujer de un concejal del grupo GIL que llevaba mucho dinero a casa porque todos los políticos de Marbella siempre lo ganaban como aparente consecuencia legal de su dedicación y esfuerzo en hacer prosperar el municipio con el reiterado apoyo de los ciudadanos en las urnas'.

Ante esto, se ha preguntado 'por qué tenía que saber doña Maite Zaldívar que el dinero que durante más de 10 años había llevado su marido a su casa era ilegal; acaso no podían ser sobresueldos pagados en B, o participaciones en negocios legales con constructores conocidos de la Costa del Sol', apuntando que, a su juicio, no se dan los elementos para condenar por un delito de blanqueo de capitales, pues 'la mera sospecha no es suficiente'.

'La señora Zaldívar y su hermano estaban convencidos de que el patrimonio monetario de don Julián Muñoz era fruto de sus actividades políticas legales y negocios lícitos con promotores inmobiliarios, creando una apariencia de respetabilidad y admiración ante su propia familia', ha aseverado la defensa, quien ha señalado que ambos han actuado desde la misma posición 'de desconocimiento' de ese origen hipotéticamente delictivo.

Ha dicho que a ella 'se le dice que es la primera que tiene que desconfiar de él' y se le exige que 'fiscalice las actividades de su marido, a pesar de que en esas fechas contaba con la presunción de veracidad que le daba su estatus político y que ningún organismo había puesto en duda hasta entonces', además de que no había condenas contra Muñoz. Entiende que 'la lucha contra la corrupción política no puede legitimar el sacrificio del principio de legalidad'.

Así, ha reiterado que las acusaciones no han acreditado ese conocimiento, pero ha ido más allá y ha indicado que 'tampoco tuvieron conciencia ni voluntad de blanquear' esos fondos, sino que 'la señora Zaldívar, ayudada por su hermano, no hizo otra cosa al trasladar el dinero a Suiza que intentar poner a salvo de Julián Muñoz el dinero que quedaba en la casa familiar y que consideraba tan suyo como de su marido'.

MUJER 'ABANDONADA' Y 'TRAICIONADA'

Al respecto, ha apuntado que, tras iniciar su exmarido una relación sentimental con la cantante Isabel Pantoja, ésta vio 'amenazada su vida matrimonial de más de 25 años y toda la estabilidad familiar económica de ella misma y de sus hijas' y es 'por este fundado temor que termina con la separación y un depresivo estado emocional' por lo que, según el letrado, 'decide salvar el dinero en metálico que había en la casa y alejarlo del que había sido su esposo'.

Herrera ha dicho que Zaldívar, que se enfrenta a una petición de más de tres años de prisión, estaba 'en un callejón sin salida' respecto al dinero y 'sólo hizo lo que habrían hecho muchas mujeres abandonadas por sus maridos si hubieran tenido la oportunidad'. Ante esto, se ha preguntado qué tenía que haber hecho con los fondos para no ser condenada, '¿tirarlo por la ventana?, ¿se lo lleva a la Policía, a la Agencia Tributaria, se lo entrega al vecino?'.

El letrado ha manifestado que en esta sala se están juzgado 'a personas normales, con ira, con rabia, con sentimientos y con emociones' y ha explicado que las contradicciones y 'poca prudencia' de las declaraciones de su cliente ante el juez y en prensa, acusando a su exmarido primero y exculpándolo después, se debieron 'a su estado de ánimo como mujer traicionada por su esposo y a su propio desconcierto tras su detención'.

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