Marcha en bicicleta por la Baixa Limia, homenaje incluido

CICLOTURISMO

La octava Ourense Strade Termal, que reunió a 400 ciclistas, recordó a Rubén José Souto, fallecido en un accidente minero

y que iba a participar en la prueba cicloturista ourensana

En fila de a uno en uno de los tramos exigentes de la prueba por la Baixa Limia.
En fila de a uno en uno de los tramos exigentes de la prueba por la Baixa Limia. | INORDE

La Ourense Strade Termal, macroevento deportivo-turístico que cuenta con el apoyo de la Deputación de Ourense a través del Inorde y la Axencia de Turiso de Galicia, no faltó a su cita anual. El domingo se desarrolló la octava edición de una marcha cicloturista que tiene a la Baixa Limia como gran zona de influencia. Alrededor de 400 ciclistas de 16 provincias españolas así como de diversos puntos de Portugal y Francia disfrutaron de una prueba que, por méritos propios, se ha convertido en un referente de las marchas cicloturistas en la Península Ibérica: por organización, por participación y por entorno, por los espectaculares parajes por los que transcurre.

Las inmediaciones del Balneario de Lobios se convirtieron en el epicentro de la cita, al ser el punto de partida y la meta de esta VIII Ourense Strade Termal, una clara apuesta por el deporte y el turismo, aspectos a los que en esta ocasión se le unió el del reconocimiento con el sentido homenaje rendido a Rubén José Souto, uno de los cinco fallecidos el 31 de marzo por la explosión en una mina asturiana y que era uno de los inscritos en la prueba ourensana.

La organización de la prueba entregó el dorsal de Rubén a sus compañeros ciclistas en un emotivo acto durante la salida de la marcha a sus compañeros ciclistas, con el objeto de hacérselo llegar a la familia del fallecido. Además, se enmarcó el maillot en señal de homenaje. En la ceremonia de salida y corte de cinta estuvieron la alcaldesa de Lobios, María del Carmen Yáñez; el presidente del Inorde, Rosendo Fernández; la alcaldesa de Bande, Sandra Quintas; el alcalde de Lobeira, Antonio Iglesias; el jede del Servizo de Turismo de la Xunta en Ourense, Cecilio Santalices; el teniente coronel de la Guardia Civil, Rafael Berguillo; el gerente de Caldaria, Javier Soto; la gerente del Inorde, Emma González; así como el director técnico de la prueba, Serafín Martínez.

Dos fueron los recorridos propuestos por la organización, el "gran fondo", de 115 kilómetros de desnivel y el "mini fondo" con 85 kilómetros y 1.500 metros de desnivel. Diferentes distancias, pero idéntica esencia a través de los espectaculares parajes que ofrecen los ourensanos Concellos de Lobios, Muíños, Bande y Lobeira, atravesando posteriormente la frontera con Portugal para transitar por la Cámara Municipal de Montalegre y llegar hasta Tourem, donde se desarrolló un avituallamiento.

El "sterrato" tampoco faltó a su cita con una octava edición de la Ourense Strade Termal que en esta ocasión pasó, por vez primera, por la iglesia visigoda de Santa Comba de Bande para que el deporte, la historia y la cultura también pudieran unir lazos gracias a una prueba que no deja de crecer.

El cronómetro

Aunque la competición no es el plato fuerte de este Ourense Strade Termal, al tramo de sterrato se cronometra. Entre los participantes en el gran fondo, el más rápido fue Breogán Diz Vences, del Club Ciclista Antelano, con un tiempo de 11:07; segundo fue Ubaldo Rodríguez, del Máster Poio, con 10:32 y tercero Carlos Bautista, con un crono de 10:43. Y en el mini fondo, líder Ángel Armesto (Marcisport) con 11:52, segundo Jesús Sánchez con 12:17 y tercero David Rañó (Club Ciclista Lobeira) con 12:19.

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