Opinión

Para salir de la crisis financiera, energía barata

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Para salir de la crisis financiera, energía barata

Para la industria, pymes, pequeño comercio, bares, cafeterías, restaurantes, autónomos… uno de los gastos importantes que tienen es la energía eléctrica. Por miedo, ideología y favores que se pagan con las “puertas giratorias”, por una ecología necesaria, pero no por donde nos dicen los grandes capitales: en España la energía es cara. La estamos necesitando para salir de la “guerra” contra el covid-19 ¿Se podría atender a los enfermos sólo con las renovables, sin el respaldo de centrales que consumen gas, petróleo, carbón (entre los más “odiados”)? Con la eólica estaríamos pendientes de que el viento tenga entre 14 km/h (velocidad mínima o “cut-in speed”) y 90 km/h (velocidad máxima o “cut-out speed”). Con la solar, el cielo tiene que estar despejado para que le lleguen los rayos solares. La respuesta es muy clara: no podrían funcionar los hospitales, muchos morirían por causa de no poder utilizar los medios de que disponen, especialmente en las UCI. Quizás no lo tengan tan claro los que creen que las élites mundiales transmiten mediante los brazos transmisores mentiras o medias verdades de forma continua a la población. El miedo y los documentos que nos venden por estudios científicos utilizan datos y estadísticas engañosas.

En este tiempo, salvo excepciones, los países están dejando el carbón y los productos fósiles, con la excepción del gas natural, que no es energía limpia, siguiendo a las élites que ya casi públicamente están empezando a regir este mundo global, o están “creando” lo que llaman el “nuevo orden mundial”, que mejor sería llamarlo la “Res Publica Global”. Hace muchos años que están demonizando la energía nuclear, Fukushima ha sido una excelente ocasión ,sin tener en cuenta que los desastres causados por la central fueron nulos, y eso que no reunía ninguna de las condiciones de seguridad. Murieron más de 20.000 personas por el terremoto y siempre se silencia. Nadie está pensando, salvo excepciones, en el reemplazo por energías más baratas cómo la hidráulica o la nuclear. Sólo un ejemplo: una pastilla de combustible de uranio del tamaño de la punta de un dedo contiene tanta energía como 504,04 litros de gas natural o 506.026 litros de petróleo. ¡Nuestras nucleares son viejas!