Opinión

Un campeonato de regularidad

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Un campeonato de regularidad

La temporada que se inicia hoy mismo en la ciudad andaluza de Córboda está llamada a ser la primera post coronavirus, en donde la pandemia ha condicionado buena parte del año 2020 y aguardamos que la que comienza con el mítico Rallye Sierra Morena no traiga consigo anulaciones o suspensiones de pruebas.

Los organizadores van a poner todo de su parte para que cada ciudad pueda ofrecer un bonito espectáculo y que el coste económico que supone poner en escena una competición de estas características tenga un cierto retorno, algo que ya no ocurrirá en Córdoba, en donde el todavía toque de queda y las limitaciones en la hostelería han motivado también algún quebradero de cabeza a los equipos participantes a la hora de planificar su estancia.

Pero pandemia aparte, la temporada 2021 está llamada a convertirse en una de las más disputadas y en donde el equipo ganador podrá presumir de que es capaz de adaptarse tanto a la conducción en asfalto como en tierra, ya que el Supercampeonato se disputará en ambas superficies, en una apuesta que particularmente pienso que va a suponer un mayor desembolso económico para los equipos presentes, más asumible para los equipos con mas apoyos que para aquellos que acuden a cada carrera con medios más limitados.

A priori, Jan Solans, con Rodrigo Sanjuan el baquet de la derecha, con el Citroën C3 Rally2, José Antonio "Cohete" Suárez y Alberto Iglesias, con el Skoda Fabia, e Iván Ares y David Vázquez, con el Hyundai i20, son la terna que parten como favoritos para hacerse con el título a fin de año, sobre todo en un campeonato en donde la regularidad y el estar en la línea de llegada puede ser determinante, debido a la cantidad de pruebas a disputar, que no resultados a retener, y que llegan hasta las catorce, ocho de asfalto y las otras seis sobre tierra, de las que en Galicia hay calendas tres de ellas, el Rally de Ourense, el de Ferrol y el Terra da Auga.

Por último, es importante que a las pruebas pueda acudir el público, ya que de lo contrario se estaría poniendo en escena un espectáculo sin la presencia de sus destinatarios.

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