Opinión

La llegada de los maragatos

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La llegada de los maragatos

Ha pasado un mes desde que nos ocupamos de la llegada a nuestro Puente Canedo de una doble representación castellana, concretamente de las dos ramas de los Tabarés. Pero hay que dejar constancia de que también a mediados del siglo XIX llegó la saga de los maragatos, menos numerosa, pero que sería realmente importante por el nivel comercial que impondría. También arrancaron desde el Bellao, es decir, la parte más alta de la avenida de Santiago, pero acabarían más abajo, en esta misma calle y próximos a la estación.

Y así, en pleno siglo XX, el Puente fue ganando un gran auge comercial en esa zona. Los Maragatos, los Tabarés, los Salve, los Menéndez, Ignacio y Felix… Rivera y más al fondo, hacia el Puente Romano, junto a los Tabarés de abajo, los almacenes de Moretón. Y luego, pequeños establecimientos de alimentación que paso a paso fueron aumentando su poder, como Juan Francisco Ruiz “Medalllas”, Mazaira, Domínguez.

En 1850 llegó desde Santiagomillas José Rodríguez Franco, el primer maragato de la comarca de León. Empezó con una atrayente casa de comidas, que ganó gran popularidad enseguida con el nombre de Casa de Postas, con esas “postas de bacalao” como plato principal. La gran afluencia de clientela de gente de diferentes puntos que llegaba a Orense, ya hizo que en los últimos años de ese siglo se impusiera su traslado del Bellao al centro pontino, ya en plano netamente comercial de alimentación. José Rodríguez y su esposa tienen dos hijos, José y María Rodríguez Pérez.

Llega a trabajar con ellos desde Cudeiro un joven emprendedor, con gran visión comercial, Alfonso Pérez, que logra entrar en la dirección de la empresa por su matrimonio con María, y ya jefe absoluto al adquirir la parte de su cuñado. 

Eran los tiempos de los graneles. Fardos de bacalao, también de pulpo seco y de pescados ahumados, barriles de vino del Penedés de 400 y 250 litros, harina, azúcar en sacos pesados; trabajo abundante para carros para abastecer a tiendas menores. Sucursales en Viana, Trives, Monforte, Melide y que amplían al entrar en servicio los camiones de transporte que fueron llegando: desde Vigo de la empresa Los Rusos, Lao hacia Xinzo y Verín , Cibeira a Carballiño, Todea a Celanova, Muñoz hacia Vilar de Barrio y Maceda… Y ya, definitivo, el servicio propio de pequeño transporte local con los primeros “motocarros” que se veían por la ciudad que acababan con “los carros”. 

Siguen pasando los años. “Maragato” pone en marcha su distribución de VéGé. Los Tabarés ,con Spar. Ya con camiones propios. Los del Puente son los dueños del mercado de alimentación. Atrás quedaban los tiempos de las cartillas de racionamiento de los años 40. Hasta que a finales de los 50, definitivo, llegaron los primeros supermercados.