Opinión

Bandera de dos mujeres

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Bandera de dos mujeres

No es un cura nacionalcatólico obsesionado con el decoro femenino en su parroquia, sino la delegada socialista del Gobierno en Extremadura, que ha ordenado que Fuente del Maestre (Badajoz) retire por sexista el anuncio de una Jura de Bandera de civiles que muestra a una esbelta y bellísima mujer con un vestido corto en una ceremonia anterior besando la enseña.

La Jura está prevista para el 5 de mayo, pero si no se retira esa imagen la Delegada del Gobierno, Yolanda García Seco, le pedirá al Ministerio de Defensa que la cancele.

Para muchos ciudadanos la Jura es una forma de reencontrarse simbólicamente con la patria, y no hacerlo porque lo anuncia una mujer de formas perfectas es, confundir una ventana con una zapatilla, por ejemplo, incluso para un cura menos obsesionado con el sexo.

Dice la “gobernadora”, una guapa ingeniero agrónomo de 48 años que debió ser a la edad de la modelo del cartel igualmente atractiva, que no se puede permitir “el uso de una imagen estereotipada de la mujer con la identidad de la bandera de España, del Gobierno de España y del Ejército Español”.

Afirma que atenta contra los valores de igualdad de la Constitución, “parte esencial de la democracia y del espíritu de las Fuerzas Armadas”.

La expresión “una mujer de bandera” nace de las que la llevaban delante de los ejércitos antiguos. Es Marianne, la alegoría de la Revolución francesa y la II República española.

La del cartel es Desiré Cordero, Miss España que juró bandera en 2015 Sevilla, cuya impactante momento fotográfico seguramente fabrica patriotas.

El neopuritanismo nos devuelve a la época de aquellos curas que no veían más que pecado en la belleza: vamos del nacionalcatolicismo al progre-feminismo reaccionario y crecientemente feo.