Opinión

Monárquicos

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Las organizaciones separatistas catalanas habían anunciado su boicot al rey Felipe VI en Barcelona este fin de semana durante la entrega el “Premio Reino de España a la Trayectoria Empresarial” a Mariano Puig, creador de una gran multinacional perfumera. Los boicoteadores, pocos y desmoralizados, fracasaron, igual que su “huelga general” del jueves, día 21, que iba a paralizar la región y quedó en casi nada. Con el Rey y Puig se reunieron 500 directivos de las empresas españolas más importantes convocados por el Cercle D'Economía catalán, el Círculo de Empresarios Vascos y el Círculo de Empresarios de alcance nacional. 

Para los secesionistas el acto a la vez que el Tribunal Supremo juzga a doce de sus líderes encarcelados, era un agravio. Pero los empresarios dieron varios vivas al Rey quizás recordando su discurso del 3 de octubre de 2017 en el que advirtió que los separatistas debían respetar la Constitución, lo que paralizó su golpe de Estado.

El miércoles antes del acto con los empresarios Don Felipe, recordaba que democracia es respetar las leyes al recibir el “Premio de la Paz y la Libertad” de la Asociación Mundial de Juristas en la clausura de su XXVI Congreso Mundial de Derecho celebrado en Madrid. Y este lunes, 25, al inaugurar oficialmente el Congreso mundial de móviles de Barcelona, le indicó a Quim Torra que la democracia española está entre las veinte mejores del mundo.

En la última encuesta de 2018 sobre la monarquía, elaborada por GAD3, la institución había conseguido la mejor valoración desde su restauración constitucional al otorgarle a Felipe VI un 75,3 por ciento de popularidad, por encima de los mejores tiempos de su padre, Juan Carlos I.

Aunque la república sea en sistema político más racional los españoles parecen estar volviéndose monárquicos.