Opinión

La guillotina funciona

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La guillotina funciona

El tiempo del coronavirus ha servido para muchas cosas, tanto en el plano individual como en el colectivo, dicho esto desde la atalaya de una ciudad como Vigo que, afortunadamente, se ha salvado por el momento y milagrosamente de la apocalíptica influencia de la pandemia. Las cifras de la ciudad olívica son rigurosamente espléndidas, y, aunque no tengo la más mínima idea del motivo, lo que importa es que el castigo ha estado, por ahora, entre lo más benévolo.

Sorprende saber que estos tiempos de covid-19 han sido los elegidos por la sultana del hecho televisivo para cortar pescuezos a diestro y siniestro. Estas decapitaciones en masa no se producen por generación espontánea sino que alguien las ha ordenado en un ente en el que dominan los que dominan y se hace lo que las mayorías en el Consejo deciden. Rosa María Mateo se ha pasado por la piedra, aprovechando la infeliz etapa del confinamiento, a personajes que parecían haberse dejado la piel a tiras por la causa. El caso es que la purga no ha respetado ni los galones de María Casado adquiridos por una larga y fructífera experiencia en el medio –nada más recibir al motorista con el cese, recogió sus cosas sin esperar a palabrerías imbéciles y a Antonio Banderas le faltó tiempo para ficharla como directora de su equipo de comunicación- ni la fidelidad escrupulosamente dirigida de Xabier Fortes–al que de golpe y porrazo le han quitado “Los Desayunos” y lo han trasferido a 24 Horas en horario de madrugada sin tener en cuenta su desvelos- ni siquiera a un ex ministro de Sánchez como Maxim Huerta –al que le han dejado de golpe y porrazo sin el espacio que recibió a cambio de abandonar el ministerio- construyendo la trilogía de defenestraciones más sorprendente de la reciente historia del ente público, si tenemos en cuenta además que la sustituta de Casado es la jefa de Meteorología de la casa, Mónica López, una mujer potente que, sin embargo, tuvo sus más y sus menos con sus superiores de la cadena en 2014. Entonces, fue suspendida durante un mes de empleo y sueldo, por utilizar su propia empresa de servicios de información climatológica práctica incompatible con su puesto en la cadena pública.

Rosa María Mateo iba para una sustitución temporal de un mes y ha cumplido dos años. Nació en Burgos en 1942 así que, ustedes dirán. Ordena y manda. Y a este paso, acabará con RTVE.