Opinión

Nacer y morir

Decía el difunto Alfredo Pérez Rubalcaba que España entierra muy bien a sus muertos. No se refería a los muertos reales, sino a los muertos civiles, políticos como él y otras personalidades. Pero eso es reciente, porque antes en España a sus hombres y mujeres ilustres los ha enterrado muy mal, o los ha enterrado en su pueblo, lo que tampoco está mal. En Madrid hay un cementerio de hombres ilustres en el que hay muy pocos ilustres enterrados. Incluso todavía no se han encontrado los restos del autor más importante en lengua castellana, Miguel de Cervantes. Ahora no solo no se entierra bien, sino que se nace mal. Un investigador asegura que el autor de El Quijote, nació en Córdoba, aunque existe un acta bautismal que confirma que fue cristianado en Alcalá de Henares, que tiene montada una industria turística sobre este hecho. Si la polémica se extiende, más que una cuestión de ratones de biblioteca puede pasar a ser una cuestión de munícipes. 

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