Opinión

Si alguien roba comida

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Si alguien roba comida

Vuelvo a Silvio Rodríguez. Cuando uno se hace mayor cada vez es todo más repetitivo y a mi me gusta mucho Silvio. 

La canción en este caso es "Playa Girón", una que habla de los marineros cubanos y africanos del Playa Girón, un barco de pesca. Playa Girón es también una playa donde el gobierno de los EEUU y la CIA intentaron aquella fallida invasión a Cuba, Bahía de Cochinos, en 1961. La cosa no les salió bien a los americanos y el "Playa Girón", el barco, se convirtió entonces en un trasunto casi poético y emocional de la propia playa, y del heroísmo, el arrojo y la victoria de los cubanos allí.

Una estrofa de la canción dice así: "Si alguien roba comida y después da la vida ¿qué hacer?/ ¿Hasta dónde debemos respetar las verdades?/ Hasta dónde sabemos./ Que escriban pues la historia, su historia, los hombres del 'Playa Girón".

El otro día tuve una conversación con un querido amigo que se declara ferviente republicano. Republicano radical. La conversación fue a propósito del asunto del rey emérito. Yo dije que lo que haya hecho Juan Carlos tiene que tener su castigo, para eso está la ley. Pero que al mismo tiempo y sin que suponga ningún eximente por supuesto, no debemos olvidar lo que hizo bueno. Porque no sólo se dedicó a matar elefantes en Botswana, también hizo algunas cosas buenas ¿o no? Como por ejemplo su participación (importante) en la transición del 78, o su actuación (importante) el 23F, y otras.

¡Ah, pues no! Todo es malo en el emérito. ¡Vaya! Así piensan y hablan algunos de izquierdas cuyo único pensamiento parece ser cargarse la monarquía como sea. Y lo mismo le pasa a muchos de derechas, sea lo que sea que diga Podemos por ejemplo, para los del PP es malo por definición. A veces me pregunto si esas personas, muchos amigos míos, tienen cabeza o sólo tienen amígdala, y me refiero a la glándula cerebral que regula nuestras funciones emocionales.

Cuando mencioné la transición y el 23F mi amigo saltó:
– ¡Al rey lo puso Franco!
Sí, ya lo sé –dije yo–. ¿Y qué?
– ¡Y en el 23F él era el elefante blanco! –añadió.
Vale, contesté. E intenté explicarme con un ejemplo.
– Hace años le hice un favor a alguien –le dije–. Fue sin querer, no era mi intención pero se lo hice. Tal vez Juan Carlos era el instigador del golpe como apuntas. Pero en un momento dado salió por la tele y puso firmes a los militares. Eso es un hecho. Si era el elefante blanco, en el último minuto se convirtió en el elefante gris. Si tú quieres hacer un juicio moral sobre mí porque yo no quería hacer aquel favor bien, ok, no quería hacerlo pero ¿sabes? el favor lo hice.

O sea, dicho a la inversa: "Si alguien roba comida y después da la vida ¿qué hacer?".