CDR, esa empresa

Como cada día con la irrupción de la tecnología en nuestras vidas, aparecen nuevas empresas con negocios más novedosos (para eso están las incubadoras de empresas), hoy voy a hablar de uno especialmente original creado por el famosísimo ingeniero Quim Torra: CDR. Seguramente también ustedes han oído hablar de este proyecto empresarial. Ni Steve Jobs, ni Amancio Ortega, ni Bill Gates, aquí el grande es Quim Torra.

CDR es una empresa catalana de reciente creación que se ha especializado en un nicho de negocio del mercado que nadie había explorado aún: el bloqueo de carreteras, autopistas y estaciones de ferrocarril. Son unos expertos en eso. CDR tiene una plantilla muy joven (de hecho la mayoría ni siquiera tienen un título universitario), de especialistas en varias novísimas disciplinas que incluyen el acarreo de neumáticos, el diseño de chalecos, la quema de contenedores o el lanzamiento de ladrillos. Todas esas cosas le dan trabajo a mucha gente que antes no lo tenía. 

He consultado por teléfono a uno de los directores de CDR (hay muchos, pero este fue el único que aceptó hablar conmigo, no sé su nombre) y me ha dicho que están planificando ya ampliar su campo de acción próximamente a puertos y aeropuertos. Y en un futuro no muy lejano tienen previsto impedir incluso los viajes espaciales, bloqueando con basura espacial y restos de satélites abandonados la estratosfera. De momento CDR limita su campo de acción a Cataluña, Cataluña, Cataluña, Cataluña... como dijo alguien hace poco, pero pronto darán el salto al espacio exterior, "hasta el infinito y más allá".

Esa frase de este hombre preclaro me recordó al almirante Kirk o a Mr. Spock de Star Trek, la verdad es que no lo sé, pero deseché ese pensamiento de inmediato porque yo soy incapaz de mantener juntos el índice y el medio por un lado, y el anular y el meñique por el otro. Claro que es normal, no soy vulcaniano.

Bien, pues sigamos. CDR es una empresa, aparte de muy moderna como hemos visto, vulcaniana. El vulcano, y esto he tenido que consultarlo en el María Moliner en libro (gracias doña María) porque en la tantas veces estúpida e inútil Wikipedia me resultó imposible de encontrar, es la ebonita, un material compuesto de caucho, azufre y aceite de linaza, tres componentes que como todos ustedes sabrán forman parte de los neumáticos. Vamos, lo que yo decía. 

Vulcano además también es el dios del fuego, hasta sale de prota en un cuadro de Velázquez. Algo, lo de dios del fuego, que encaja a la perfección con el hecho de que uno de los campos en que más se han empleado y se están empleando los departamentos de investigación de CDR sea precisamente la quema de neumáticos. A CDR le importa un pito llenar la atmósfera catalana de mercurio, plomo y monóxido de carbono. Total... que lo respiren los españoles.

En fin. ¿Qué quieren que les diga? Larga vida y prosperidad.