Opinión

Destrezas pequeñas

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Destrezas pequeñas

Será la edad, pero cada día me vuelvo más escéptico con muchas cosas.

Digámoslo claramente de una vez, ¿a qué seguir andándonos con bobadas a estas alturas? Ya nos lo enseñó muy bien el señor Wert y otros anteriores. Y también los ministros sucesivos que vienen y supongo que los que vendrán, que con toda clase de encubrimientos más o menos plausibles intentarán seguir explicándonos por activa y pasiva que van a seguir con lo mismo. Con lo de siempre. Pues bien, pongámoslo sobre la mesa para saber a qué atenernos. Para saber la clase de educación que queremos para las generaciones siguientes. Para nuestros hijos. ¡Uy, perdón!, que yo no tengo hijos, quise decir para sus hijos. O sea, para los hijos de ustedes. Y la cosa es así. 

La Filosofía es un asco, no sirve para nada, no tiene ninguna utilidad que sepamos; olvidémosla de una vez. Mejor borrarla. La Historia una pérdida de tiempo, no ayuda a los niños, solo les crea problemas de interpretación; cuanta más historia les enseñas menos saben quién es el bueno y quién es el malo, conceptos fundamentales para entender el mundo desde la perspectiva del Llanero Solitario. La Lengua Española, otra que tal le baila. Esa asignatura es una intromisión increíblemente agresiva en la creatividad lingüística espontánea de los chavales, que no hace más que cortar su expresividad natural. ¿El latín? ¡Menuda antigualla! ¿Para qué sirve? Y el griego, como no sea una práctica sexual carece de interés en los programas educativos. ¿Qué podría enseñarles a los chavales de hoy el griego? Nada. Los griegos están en las últimas y su cultura ya no interesa a nadie salvo a políticos desquiciados como Tsipras y a otros nostálgicos ensayistas y estudiosos que están mal de la cabeza. Grecia ha desaparecido hace siglos y ya solo existe en algunas columnatas y esculturas en las salas del British Museum de Londres, y en unos cuantos libros que nadie lee. ¿Música? ¿Quién querría aprender solfeo o violín a estas alturas pudiendo aporrear el teclado de un ordenador como un mono en una de esas aplicaciones musicales tan divertidas? O pudiendo salir en Factor X y llegar a hacerse millonario. ¿Historia de las religiones? ¡Menuda estupidez! Hay demasiadas religiones en el mundo como para ponerse a estudiarlas ahora. Y por fin arte. El arte es lo peor de todo. El arte vuelve idiota a la gente. No debería permitirse. Como la poesía tampoco debería permitirse. Son cosas que solo intoxican a los niños si se las inculcan o los instruyen en ellas. Lo bueno, lo inteligente, lo hábil para los críos hoy es la informática por ejemplo, los videojuegos, los negocios. Una cierta destreza en algo pequeño.

Una cierta destreza en algo pequeño para que lo entendamos bien, es exactamente lo que tenían los niños explotados como esclavos en las minas del siglo XIX en Inglaterra. Y es que aquellos niños... podían entrar por el túnel. Esa era la clave.