Opinión

Seguimos con reyes

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Seguimos con reyes

Los de la baraja ya los conocen ustedes o sea que obviaré mencionarlos. Por cierto que en aquel artículo anterior me olvidé de otro rey bueno que tuvimos, Alfonso X el Sabio. Bien. Dicho esto pasemos a lo que nos interesa, reyes curiosos.

Carlos II el Malo. Rey de Navarra de 1349 a 1387. La gracia de este rey es que se llamaba "el Malo" pero se casó con Juana, hija de Juan II "el Bueno", un rey francés que no pintaba nada por aquí. La tal Juana tenía ocho años cuando la casaron. Ya se pueden imaginar ustedes el resto.

Witiza. Este fue rey de Galicia del 702 al 710. Puso su corte en Tuy, un pueblo precioso con unas vistas sobre el río Miño que quitan el hipo. Witiza en cierto momento se lio con la novia del duque Fávila y al duque Fávila eso no le gustó nada así que pelearon. Fávila murió en la reyerta pero dejó un hijo que sería con el tiempo el famoso asturiano don Pelayo al que tanto debemos los españoles y tan poco los musulmanes. Revisen los libros de historia.

Alfonso XII el Pacificador. Un tipo normal hijo de Isabel II, la que solo comía cocido. Se casó con María de las Mercedes y después con María Cristina de Habsburgo, una chica muy leída que se expresaba con claridad en alemán, inglés, francés, italiano y español. Pero Alfonso XII no le iba a la zaga. Hablaba varios idiomas a la vez con bastante fluidez pues había estudiado de niño en Francia, Alemania y Austria. Como tantos reyes españoles (es una costumbre que tienen) salía de palacio todas las noches embozado como un gañán para ir a echar  ¿a qué nos vamos a engañar? digámoslo claramente, unos polvos. Bueno, murió muy joven porque follaba mucho, el pobre. Este rey era coleguilla de Cánovas y Sagasta. Esto lo digo por si alguien no lo sitúa en su contexto político histórico.

Alfonso XIII el Africano. Este es hijo del anterior. Su padre ya estaba muerto cuando nació él. Nació muy pequeñito hasta el punto de que el día de su nacimiento Sagasta, al que he mencionado antes, emitió un comunicado público diciendo "tenemos una pequeña cantidad de rey, pero tenemos rey". Eso era un poco para contentar al personal. Sagasta era la bomba. No me digan. 

El caso es que Alfonso XIII era un chico simpático al que le gustaban los coches y los caballos, pero le repelían los libros. Hay varias películas sobre él e incluso una canción. Como buen Borbón le encantaba follar. Se casó en Los Jerónimos con Victoria Eugenia de Battenberg, una chica hemofílica y fumadora muy guapa y moderna. La cosa no fue bien. Tuvieron unos cuantos hijos la mayoría hemofílicos. Pero uno de sus nietos no hemofílicos es nuestro ex-rey don Juan Carlos. ¡Voilá! Sorpresas te da la vida.

Ahora que venga el elefante de Botswana y diga algo aquí, please.