Opinión

Control de humos

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Control de humos

El humo ajeno apesta incluso al fumador de calada larga. El colectivo de la colilla dio una gran muestra de respeto y obediencia cuando el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero prohibió fumar en los bares y espacios públicos a partir del 2 de enero de 2011. De la noche a la mañana los garitos cambiaron de aires y renovaron aromas, aunque en algunas ocasiones resultaron  más desagradables que el tabaco, y el personal se acostumbró a a encender el pitillo en la calle salvo algún envalentonamiento motivado por la confianza. 

Hoy la prohibición no la discute ni un fumador impenitente, pero forzar la tuerca con los espacios libres de tabajo puede acarrear más humo que mejora en la convivencia del personal.

El domingo lució en Baiona una mañana de resol intermitente. En el arenal de Concheira sólo había en las rocas un hombre con moreno torrefacto y una mujer que se asomaba por primera vez a un verano que llegó templado. Casi a solas con las Cíes y el viento, justo en ese instante en el que llevas las manos al bolsillo para echar un pitillo  mientras contestas mensajes de colegas con el deseo de que el Dépor demuestre en Mallorca que tiene madera de Primera como la  afición, un cartel recuerda que está prohibido fumar. Fue en Baiona donde prendió la iniciativa "praias sen fume" que hoy siguen 141 arenales de 64 concellos de Galicia. La semana pasada Abel Caballero le dio aire al convocar un referéndum en Vigo para que los vecinos decidan si quieren secundar la restricción en playas como Samil y en el estadio de Balaídos. Caballero ejerce siempre de acelerante mediático nacional, papel al que también parece aspirar si no se le agota la mecha el alcalde de Ourense, Gonzalo Pérez Jácome, aunque se trata de otras brasas. 

Si es por salud, resulta chocante la preocupación por los pulmones de la peña en una playa en la que el hombre con moreno terrefacto sigue cocinando un melanoma. Y si no es por  una razón sanitaria, no se comprende el empeño en la prohibición absoluta. ¿También de noche o sin bañistas en la playa? El fumador ha demostrado en estos ocho años que sabe respetar los humos ajenos. Recoger colillas, como basaura, es obligación de todos.