El bulo y santa tecla

El bulo y santa tecla

Como cada vez que el calendario señala el 24 de enero, los periodistas entregan premios y se aplican cocidos y otras viandas con motivo de la celebración de San Francisco de Sales, que también es patrón de los escritores, aunque algunos estarían dispuestos a sumarse a la canonización profana de santa tecla. El santo no es motivo de discusión, pero en el gremio llevamos años preocupados por la limosna. La irrupción de las redes sociales, gracias a llevar potente tecnología en un bolsillo, obliga a revisar el modelo de negocio y son contados los lectores dispuestos a rascarse el bolsillo por una información rigurosa cuando en internet se ofrecen chismes disfrazados de noticias gratis.

Las redes sociales estuvieron a punto de enviar a la lona al periodismo tradicional, pero serán precisamente esas herramientas maravillosas con un uso correcto las que levanten a los medios para continuar en la pelea. Y algunos periódicos llevan más de cien años sin bajar los brazos. El día amaneció con el mismo mensaje de 'whatsapp' compartido por colegas bienintencionados en el que se denunciaban comportamientos sospechosos en la caída del niño Julen al pozo de cien metros de profundidad en Totalán. El mensaje comenzaba: "Lo que vais a leer a continuación la G.C. ha prohibido a los periodistas y a la TV que lo publiquen". Es señal inequívoca para detectar un bulo o tomar el texto con cautela. Al mediodía la aludida Guardia Civil contestó en las redes sociales: "Es falso. Los #TontosDelBulo se han superado a sí mismos con un texto inverosímil, doloroso y calumnioso #NoCreas#NoDifundas#NoRT".

Esta misma semana, en Instagram apareció un aviso preocupante: "Intento de agresión sexual en el Parque de O Carballiño desde un coche, la chica le cogió la matrícula pero cuidado por esa zona al anochecer". La denuncia se hizo viral y este periódico tuvo que desmentirla para tranquilizar a la población. Adolfo Nogueira, concejal de Seguridad y portavoz del PSOE, añadió en el Facebook una atinada reflexión: "Se é certo, por favor, que se denuncie canto antes e se aporten os datos para poder actuar. Se é falso, como todo apunta, que quen o fixo busque axuda profesional de xeito urxente. Non son cousas para bromear". Y tampoco  todas las teclas merecen la santidad.