Opinión

La prueba del Cristo

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La prueba del Cristo

Independientemente de lo que suceda con el Gobierno central, Galicia no se quedará sin ración de campaña. Con La Moncloa en el aire y San Caetano en juego, hasta las verbenas son importantes. La agenda oficial del presidente de la Xunta decía que el domingo por la mañana encabezaría el Capítulo Serenísimo da Festa do Albariño en Cambados, nombre simpático para celebrar el delicioso blanco. Pero por la tarde Alberto Núñez Feijóo se presentó sin anunciar la visita en la procesión del Cristo de la Victoria que recorre las calles de Vigo. Según el olfato de un abogado coruñés que salpimienta el puchero político, se trata de la constatación de que repetirá como candidato del PP para seguir mandando en la Xunta. 

En los últimos tiempos hay dos grandes protagonistas en la procesión religiosa más multitudinaria de Galicia: la talla del Cristo y Abel Caballero. El domingo Feijóo se sumó a la marcha por unas calles en las que ha recibido unas cuantas manifestaciones impulsadas precisamente por el alcalde de Vigo. Lo hizo arropado por destacados dirigentes populares como Ana Pastor, Alfonso Rueda o Corina Porro, la única que es capaz de competir con Caballero en el besamanos. "Yo vengo todos los años y es la primera vez que veo a Feijóo", sentenció el abogado. "Alguien le recomendaría que tenía que hacer el esfuerzo, pero es el circo de Abel y Alberto parece cortado".

Los socialistas gallegos afinan la campaña. Con su líder, Gonzalo Caballero, asentado en un escaño del Parlamento, estiran la baza de contar, aunque sea en funciones, con el Gobierno central. Ayer la ministra de Industria, Reyes Maroto, se reunió con los trabajadores de Alcoa en A Coruña sin anunciar el encuentro a la Xunta. De estos cristos habrá muchos.