Pinche en la Xunta

Pinche en la Xunta

La realidad acostumbra a sacudirnos en lo mejor del sueño. Aunque a veces los anhelos se cumplen, las aspiraciones menguantes abundan mucho más. Hay noticias que describen el pálpito de un pueblo sin necesidad de escarbar en las estadísticas. La Xunta comunicó el martes que un total de 6.752 personas participarán en las oposiciones convocadas para cubrir 76 plazas de personal laboral fijo en la categoría de "camarero limpiador-ayudante de cocina". La cuenta dice que hay 89 candidatos para pelear por cada puesto de pinche en este proceso selectivo encuadrado en otras 17 convocatorias. Aunque no tenga pompa, se trata de un puesto de trabajo para toda la vida.

Hace unos años, durante la elaboración de un reportaje sobre los distintos modelos educativos, este chófer de anécdotas habló con varias personalidades que en ese momento eran referentes indiscutibles para preguntarle por sus recuerdos en la escuela y sus sueños durante la niñez. Con el gran Francisco Umbral costó mantener la compostura cuando afirmó que su recuerdo era pésimo porque los demás chavales le atizaban por ser el empollón de la clase. El científico Bernat Soria, que todavía no había sido nombrado ministro de Sanidad y Consumo por José Luis Rodríguez Zapatero pero se le aventuraba la conquista del Nobel de Medicina por sus investigaciones con células madre, hizo creer que los sueños se cumplen cuando se pone empeño. "Yo no fui a la escuela de niño porque era cabrero", comentó con naturalidad ante el asombro del que formulaba la pregunta. "Estudiaba mientras cuidaba el ganado y me examinaba por libre". Eran tiempos de hambre y pocas comodidades. Y de oportunidades para el que se esforzaba porque todo estaba por hacer. 

Hoy los jóvenes se encuentran descolocados ante la incertidumbre laboral. Terminar una carrera y dominar varios idiomas no garantiza un empleo estable y bien remunerado, aunque ayuda. Los empresarios de varios sectores aseguran que no encuentran mano de obra cualificada como soldadores, mecánicos o incluso fontaneros, pero hay 6.752 trabajadores que aspiran a conseguir un puesto de pinche en la Xunta. Al menos es mejor lavar platos en casa que hacerlo en Londres o en Berlín.