Sobra espacio, falta mestizaje

Sobra espacio, falta mestizaje

Que Vox haya trasladado las locuras mitineras a exigencias en un papel para facilitar el gobierno de PP y Ciudadanos en Andalucía es tan coherente como preocupante. No pasaría de sobresalto transitorio si las fuerzas progresistas estuviesen en condiciones de ilusionar al 41,35% del electorado que el 2 de diciembre pasó de votar. Vox cazó los votos que palmó el PP por su derecha para que a Casado y a Moreno le saliesen las cuentas con Ciudadanos; al PSOE y a Adelante Andalucía les tocó restar mientras la abstención se disparaba hasta un porcentaje que sólo fue superado en las elecciones de 1990.

El descaro de Vox contra la inmigración o las leyes que protegen a la mujer de la violencia de género alarma en una Europa desconcertada con el ascenso de la extrema derecha. Ahora toca aquí, ahora es el momento. Lo que sucede en Andalucía no es un accidente aislado y por tocar poder, el nuevo PP de Pablo Casado está legitimando posiciones que no se atreverían a defender muchos de sus predecesores. Alberto Núñez Feijóo y el PPdeG han levantado el muro de la cordura en el desarrollo del pacto estatal contra la violencia de género. El vicepresidente de la Xunta, Alfonso Rueda, advirtió ayer de que "no se puede pactar cualquier cosa a cambio de gobernar", el presidente del PP vasco, Alfonso Alonso, declaró abiertamente que "a Vox le falta un hervor", pero la secretaria de Comunicación del partido, Isabel Díaz, recomendó a los barones que se abstengan de comentar las decisiones de Génova sin ser capaz de contemplar la amenaza, incluso para su formación. 

La abstención suele levantarse con el pie izquierdo el día de las elecciones y las fuerzas progresistas no contribuyen a que pueda cambiar la costumbre. "La izquierda o es mestiza o no será", confesó la diputada de En Marea Yolanda Díaz a este chófer de anécdotas cuando AGE irrumpió en O Hórreo. Las mareas tuvieron después éxito en las municipales, En Marea logró seis diputados en el Congreso en sus primeras generales y se convirtió en segunda fuerza en el Parlamento gallego. Antón Gómez-Reino, diputado de En Marea y líder de Podemos Galicia, ya ha anunciado el impulso a un nuevo espacio del cambio para cargarse a Luís Villares. Sobra espacio, falta mestizaje.