Triángulo mundial

Triángulo mundial

P ara un cativo trasplantado con diez años de Vimianzo al obrero y chovinista barrio coruñés de Monte Alto, resultaba imposible que en todo el mundo se pudiese superar la farra del martes de Entroido en la calle de A Torre. Algo tendrá el agua de la presa de Cecebre porque al final hasta los desafectos se acaban contagiando de un coruñesismo afectado como el del exalcalde Paco Vázquez. "Florencia no es más bonita que A Coruña, que A Coruña no", respondió entre hipidos la hija de una amiga al escuchar una conversación sobre un viaje por Italia. 

La exageración localista la está aplicando con notable éxito electoral Abel Caballero en Vigo, pero en la ciudad del norte incluso el sentimiento de pertenencia prende en cada barrio. "A Coruña es la Ciudad Vieja, Os Castros y Monte Alto, el resto es terreno ganado al mar", se fardaba mucho antes de que el reconocimiento de la Torre de Hércules como Patrimonio de la Humanidad equiparase el precio de la vivienda a la autoestima de los vecinos. 

La vida hizo que ese cativo que flipaba vistiéndose de choqueiro con los ropajes más disparatados y una careta sin pretensiones pudiese comprobar sin máscara que ni en Salamanca, Vigo, Oporto o Madrid saben desfasar antes de que la Cuaresma toque a recato. La guasa gaditana acaba agotando a un carácter de clima templado, el colorido bailón de Tenerife, como el de Río de Janeiro, no brilla en unos ojos acostumbrados a la bruma, Venecia no es pasarela para un choqueiro. 

En la calle de A Torre estaba la medida o era la medida para calibrar el festejo. "Mejor que A Coruña, no", como diría la rapaza que se celó de la belleza de Florencia. Y así fue hasta que hace dos años tocó cubrir la fiesta en Ourense y, sobre todo, acudir al "triángulo máxico do Entroido", con Verín, Xinzo de Limia y Laza en cada vértice y Viana do Bolo a un lado. Se trata de una experiencia antropológica irrepetible y quizá insuperable. 

El Carnaval de Xinzo acaba de ser declarado Fiesta de Interés Turístico Internacional tras seis años aguardando por la distinción. Sólo sorprende que no lo hayan hecho antes porque el Entroido en la provincia de Ourense es mundial, además de una manera de vivirlo. Lo mismo que A Coruña por San Xoán.