FITO

"Escribimos el teatro en el escenario"

Matarile Teatro presenta en el FITO su nueva función, en la que toman como eje central el poder de la danza para sentir y transmitir emociones
 

Ana Vallés y Mónica García protagonizan "Los limones, la nieve y todo lo demás".
Ana Vallés y Mónica García protagonizan "Los limones, la nieve y todo lo demás".
"Escribimos el teatro en el escenario"

"Los limones, la nieve y todo lo demás" es un espectáculo escénico donde "lo físico y lo  visual tiene más cabida que lo meramente teatral" señala la directora e intérprete de la obra, Ana Vallés. "Es un trabajo que nace del rechazo a que en nuestra cultura todo se tenga que basar en la palabra". Esta propuesta teatral, enmarcada dentro del FITO, se representa esta noche en el Auditorio Municipal.

Producida por Matarile Teatro, este ejercicio teatral es un dúo compuesto y codirigido por Vallés y por la coreógrafa Mónica García. "Después de muchos años de trayectoria conjunta, Mónica me propuso trabajar juntas, con un punto de vista diferente", señala la directora.

El origen de "Los limones, la nieve y todo lo demás" está en la idea de realizar un encuentro físico. A partir de ahí y sin apoyo textual, surgen ciertas claves que dan forma a la obra. "El viaje, la huida como única utopía o el refugio de la belleza y la locura ante la necesidad de escaparse de lo cotidiano" son algunas de las pistas que marcan un espectáculo centrado en el elemento plástico y visual.

"Es una obra que destaca la importancia de la comunicación no verbal. Al igual que en la vida, no nos quedamos con las palabras, sino con las sensaciones que, si intentamos reducir a palabras, pierden su fuerza", indica Vallés.

Aunque es un ejercicio diferente a lo realizado por Mararate hasta el momento, mantiene parte de la esencia de sus trabajos anteriores. "Nunca nos centramos en un texto propiamente dicho, sino que partiendo de unas premisas, nos juntamos y observamos que sucede con las químicas y con nuestros cuerpos".

En este sentido, Vallés apuesta por la improvisación, vital para generar estados, relaciones e incluso emociones. "El teatro se escribe en el escenario, donde surgen los sentimientos, no antes", sentencia la directora. Dos meses después de su estreno, Vallés se muestra "satisfecha" con el resultado: "Después del estreno notamos que todo ha encajado".