FÚTBOL OURENSANO

El Barco y el Barbadás dan miedo

Los valdeorreses se vuelven a meter en puestos de promoción de ascenso tras golear en Calabagueiros a un rival hundido en zona de descenso

Varios jugadores del Barco celebran uno de los goles al Barbadás
Varios jugadores del Barco celebran uno de los goles al Barbadás
El Barco y el Barbadás dan miedo

El Barco goleó sin remisión por un claro y contundente 6-0 a un Barbadás que no hizo acto de presencia.

Al llegar a Calabagueiros, todos atónitos, pero antes de entrar al campo. Un impresionante despliegue policial impedía los accesos y en la entrada procedían a 'cachear' a todos los aficionados e incluso jugadores y directivos. El motivo, según fuentes policiales era por un "dispositivo preventivo de seguridad ciudadana".

Al empezar el partido, sorprendidos. Al primer minuto, penalti a favor del Barco e inapelable lanzamiento del capitán Rubén García. 1-0 nada más empezar. Fue el preludio de un vendaval barquense que parecía no tener fin. Dominio absoluto y ocasiones a gogó.

El Barbadás no daba achicado. Estaba ausente, descolocado, superado e irreconocible. Los locales les superaban una y otra vez, por banda derecha, por la izquierda, por el centro o por donde le daba la gana. Un monólogo.

Ñiles puso a prueba al meta azulón Rui, que se lució para evitar el segundo. Más tarde otro remate de David Álvarez, de nuevo a córner. A los 20 minutos pase al hueco para Ivi Vales que tras regatear al meta visitante pone el 2-0.

El acoso local era abrumador. A la media hora el tercero. Centro de Ivi Vales y David Álvarez no perdona. Ver para creer.

Sobre el campo solo había un equipo. El Barco estaba cómodo, se gustaba y estaba claro que el partido acabaría en goleada.

El Barbadás pedía el descanso como el agua que hace meses que no llega. Estaba noqueado, ante un rival que en el tramo final de la primera parte levantó un poco el pie.

Segunda mitad

En la segunda parte, más de lo mismo. El primer ataque fue un misil de Ñiles que se fue rozando la escuadra. El segundo, un centro del defensa Sito que David Álvarez remató a placer ante la pasividad defensiva de los visitantes.

Ese cuarto gol anestesió a los chicos de Javi Rey, que debieron pensar que el castigo ya era suficiente. Además, el domingo les espera el Compostela en San Lázaro y no era cuestión de hacer más sangre ni gasta fuerzas innecesarias.

Aunque en otro arrebato de dos minutos, dos dianas más para engordar el marcador. El quinto de Iván Argós y el sexto, de nuevo de el extremo izquierdo Ivi Vales.

No daba para más el derbi. Un set en blanco para un Barbadás que encadenó su sexta derrota consecutiva y que dio una imagen muy pobre ante un Barco, que cada semana parece ir a más y que presenta sus credenciales para optar a todo. Unos sueñan a lo grande. Los otros tienen pesadillas.