ENTREVISTA

Una vida que transita sobre dos ruedas

Ignacio Vázquez Méndez, vigués de nacimiento y residente en Ourense, vive el ciclismo de montaña como una auténtica pasión 

Una vida que transita sobre dos ruedas

El deporte o la práctica de una actividad física son parte de la vida de la gran mayoría de las personas. Los tiempos cambian, las tecnologías avanzan a pasos tan agigantados que no se termina nunca de digerirlos en su plenitud.

Pero hay personas anónimas como Ignacio Vázquez Méndez (Vigo, 1963) que a través del ciclismo de montaña encontró una manera de disfrutar la vida sobre dos ruedas, pero además volcando sus vivencias a través de su cuidadoso blog 'Calambique'.

En su día dejó el paisaje de las rías para definitivamente afincarse en tierras ourensanas. "Después de finalizar mis estudios y el servicio militar me trajo a esta ciudad una beca de trabajo y al poco tiempo conocía mi mujer, con la que tengo dos hijas".

Desde muy pequeño el ciclismo formó parte de la familia Vázquez, "porque tanto mis hermanos como yo siempre tuvimos bicicletas, pero a medida que vas creciendo apartas un poco el deporte por otras inquietudes, hasta que la volví a recuperar. Siendo mis hijas pequeñas le compré a la mayor una bici y me volvió a entrar el gusanillo para luego andar juntos y desde el 2004 lo retomé de forma asidua y con intensidad en el último lustro".

Se toma el ciclismo de montaña "como una actividad de ocio, no a nivel competitivo. Es una satisfacción personal y en el 2006 a raíz de que un compañero iba a recorrer el Camino de Santiago tenía esa espina clavada de rutas por etapas y me apunté a la aventura. Así comencé a hacer viajes de travesía de montaña".

Ignacio Vázquez tiene claro lo que supone el ciclismo para él: "Es una superación personal, tanto en lo deportivo como en el ocio. Vas conociendo lugares nuevos, te vas interrelacionando con otras gentes y ves otras formas de entender la vida, además de observar monumentos, catedrales".

Entre sus viajes recuerda con especial emoción la Ruta del Cid Campeador: "Me impresionó mucho porque además fue la primera vez que lo hice en solitario. Fue la soledad más absoluta que he pasado en un viaje, porque son distancias muy largas entre un pueblo y otro donde no me encontré absolutamente con nadie. Cuando llegas a los pueblos castellanos no hay nadie por sus calles, debes ir a la plaza donde se reúne la gente mayor y recuerdo que al llegar un paisano me preguntó si era afilador al ver mis alforjas, y le contesté que venía de la tierra de los afiladores".

Editar una guía

Entre las propuestas de Ignacio Vázquez estaba la intención de editar una guía de consulta. "Lo llevo como algo cultural y deportivo. No me ciño a rodar 80 kilómetros de un pueblo a otro y al día siguiente vuelta a la carretera, si no que voy parando, visitando pueblos sobre los que me documento antes de cada viaje. En una palabra, voy a disfrutar de cada pedalada en sitios donde nunca he estado, haciendo miles de fotos. Son experiencias que disfruto en cada momento, y con las que también sufro. Luego, las reflejo en mi blog, con tono literario y emotivo".

Y menciona a otras páginas en las que ciclismo y viajes son protagonistas: "La pagina de Javier Piris 'zinazloblogspot.com' está muy bien documentada, con datos técnicos donde primero se expone el cuaderno de bitácora con los días complicados. Pero también hay otra de Tomás Sánchez, al que conocí en 2007 y que se llama 'vicigrino.com', con referencias para hacer el Camino de Santiago en bici de montaña".

La charla con Ignacio Vázquez transcurre de la misma forma en encara cada nuevo viaje, con esa dosis de inquietud y pasión en cada kilómetro que recorre al punto de ya experimentarlo fuera de nuestras fronteras. "Fue en 2011, con mi hija Águeda desde Francia. Ella recorrió 400 kilómetros y yo continué hasta Irún. Siempre me gusta ir más allá pero cuando tienes por detrás una familia es complicado".

Hace unos días fue a buscar el pan en bicicleta y una prima le comentó en Facebook si podía llevárselo. El problema, que ella vive en Granada. "Me dio la idea para aparecerle con el pan y luego ir hasta Zaragoza, aunque este tipo de aventuras hay que madurarlas".

Recorrer el meridiano verde

Y habla del proyecto que tiene en mente: "Es recorrer el meridiano verde, que pasa por el antiguo meridiano 0, en linea recta de París a Barcelona. Lo haré en memoria de un tío de mi tatarabuela que en aquellos tiempos ayudó a medir el arco de meridiano que sirvió como base del sistema métrico decimal, tan importante en nuestras vidas. Serán 1.500 kilómetros".