CON PRIMA DE RIESGO

La democracia es cada vez más una cosa de muchos y debe funcionar en equipo

22 coaliciones gobiernan en la Europa de los 28, de las cuales 12 son de izquierda y derecha juntas en el poder 

La democracia es cada vez más una cosa de muchos y debe funcionar en equipo

La democracia nace como todos sabemos en las ciudades estados de Grecia, aquellas famosas Polis de las que tanto copiaron los romanos y por extensión todos nosotros. 

En ellas nace una democracia, eso sí como siempre imperfecta, ya que de aquella no podían votar mujeres y esclavos entre otros grupos sociales, como siempre inventados.

El primer éxito de la democracia fue militar, las decisiones tomadas en asamblea decidieron la guerra, una más contra los otomanos, dando alas al uso de la democracia para tomar decisiones en el día a día de la ciudad y de sus ciudadanos. Decir que al principio solo podían votar aquellos ciudadanos que habían prestado servicios militares a sus ciudades estados. Pero llego la máxima de un hombre (literal) un voto. Un buen principio aunque como siempre imperfecto. 

De aquella se elegían personas para los puestos de responsabilidad y gestión, después vinieron los partidos políticos y el sistema actual. Siempre existieron los bandos políticos, que se lo digan a Julio Cesar, sin embargo, el moderno partido político como lo entendemos ahora surge en el siglo XIX en el Parlamento de Gran Bretaña con la organización estructural de los Tories y los Whigs en el Partido Conservador y Liberal respectivamente. Un invento de la democracia moderna más antigua, según dicen ellos.  

La democracia siempre ha sido tachada de imperfecta, pero que quieren que le diga a mí me gusta poder opinar en el bar de futbol, política y religión sin que dos policías me pidan el carne o la cartilla de razonamiento. Nada descubro a estas alturas que ustedes no conozcan o disfruten pero el debate de hoy es sí el sistema falla o no. Es decir cuando la democracia no aporta mayorías absolutas el sistema funciona de forma fluida, o por el contrario se para perdiendo todos unos años que sin duda son claves para desarrollar el boom económico y siempre para mejorar el bienestar social.

Ya que un repaso rápido a la prensa pone en duda el buen hacer de la democracia parlamentaria. Acusaciones al nuevo residente de la Moncloa de abusar del decreto-ley una forma de gobierno que debería ser solo excepcional (decir que este es un “mal” muy habitual en la democracia de nuestro querido país). 

O nuevas acusaciones sobre el uso inadecuado de los medios públicos, algo también mucho de nuestro país, solo debemos ver la cantidad de coches oficiales de está santa España.


GOBERNAR ES UN ARTE


Gobernar en minoría es un arte que los centroeuropeos dominan, hasta 16 gobiernos de la Europa de los 28 están formados por coaliciones y además 12 por coaliciones de derechas y de izquierdas gobernando de forma única (Alemania, Austria, Holanda, Italia, Bulgaria, República Checa, Estonia, Grecia, Irlanda, Letonia, Lituania y Suecia). Como se quedan, atónitos, seguro, igual que el menda.

No todas funcionan de forma eficiente, pero una vez más Alemania es ejemplo con la “gran coalición” que permite gobernar su país y el resto de Europa con mano firme.

En España las cosas siempre son un poco diferentes, en fechas recientes vimos como una coalición de partidos, llamémosle de “fanés de Rajoy” se aliaban alrededor de Pedro Sánchez para alcanzar el poder. El resultado un nuevo experimento de gobierno con 84 parlamentarios (con el permiso de Susana y sus seguidores). 

Un sistema actual que vuelve a ser imperfecto ya que no es capaz de generar mayorías, por que la gente con su voto así lo ha decidido, y exige que los partidos políticos se pongan de acuerdo y negocien. 

En los tiempos que corren los españolitos, al menos en mi opinión, lo que le pedimos a nuestros insignes representantes es acuerdos de estado, como por ejemplo los pactos de la Moncloa, donde se acuerde de una vez por todas como se calculan las pensiones, cuanto debe ser el salario mínimo, o como debe ser el sistema educativo al menos hasta una generación.

Además le pedimos que negocien, pero que negocien de verdad, no solo para fotos y futuros reproches sino para llegar a acuerdos de nivel de pacto de estado y donde los ciudadanos vean de manera clara que se hablan de sus problemas diarios. Seguridad sanitaria, laboral, acceso a viviendas, seguridad ciudadana, la preservación de la propiedad privada, el derecho a la dependencia, pueden ser algunos ejemplos de un buen acuerdo por el bienestar de los ciudadanos. 

El problema es que en España no solemos estar acostumbrados a gobernar en minoría, y quizá nos falte ese punto para ser una mejor democracia. Por ejemplo el caso de la ciudad de Ourense donde los representantes políticos no son capaces de llegar acuerdos como la aprobación de los presupuestos. Unos presupuestos que en 90% de las cuentas son las mismas desde hace años.