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Moharé: la moda es cine

Arantzazu Domínguez es la responsable de Moharé, una empresa gallega dedicada a vestir a personajes de cine y televisión para ayudar a los actores a meterse de leno en las historias. Su historia comenzó hace 14 años con mucha ilusión, una ilusión que sigue manteniendo hoy

Moharé: la moda es cine

¿Cuál es la importancia real del vestuario en una producción audiovisual o teatral? ¿Cómo afecta a la forma en la que entendamos un personaje?

Es importantísimo, aunque por desgracia no siempre se le da toda la que se merece. Y es importante ya no sólo por la parte visual que ocupa, sino también por lo que expresan las prendas, por sus formas, colores, o texturas, que dan carácter a los personajes. Con las prendas y complementos, expresamos emociones, estados de ánimo, maneras de ser, comportamientos sociales, etc. Si no fuera importante, nuestros personajes aparecerían desnudos y visualmente con el mismo carácter por lo que la ropa nos ayuda a expresar. 

¿Qué proceso tiene vuestro trabajo y cuánta documentación necesitáis manejar?

En cada proyecto tenemos primeramente una parte muy importante de documentación, donde estudiamos la época en la que nos situamos, el carácter de nuestros personajes y, en caso de ser un guión de una película o una serie, se hace un desglose detallado de todo, donde analizamos al riguroso detalle qué pasa a traves de la ropa, si hay cambios de vestuario por cambio de día, si se cambia de ropa porque pasa algo, o muy importante, si necesitamos dobles, triples o a veces hasta cuádruples vestuarios iguales, en caso de haber escenas de acción, agua... para poder repetir esa toma cada vez como sea necesario. También es muy importante tener en cuenta que el guión nunca se graba por orden cronológico, sino que vamos grabando por partes dependiendo de las necesidades de la producción, y entonces aparece lo que se llama el racord o continuidad, por lo que necesitamos varios vestuarios iguales cuando hay secuencias en las que la ropa juega en distintos estados (con sangre, sucia, por la acción, mojada...) y hay que pensar en dejar uno limpio para cuando grabemos el antes de esa acción, que pueda que por orden de rodaje se grabe después.

¿Hasta qué punto las tendencias de la calle influyen en vuestro trabajo cuando se trata de una pieza basada en el momento actual?

Las tendencias son importantes, siempre y cuando estemos en un trabajo que necesitamos plasmar la realidad, o, sobre todo, si estamos haciendo moda o recreando a algún personaje que marque tendencia. Entonces, sí estudiamos la tendencia de la calle para recrear lo que está pasando. 

¿Qué tipo de trabajos son más apetecibles: los actuales o los basados en tiempos antiguos? ¿Cuáles son las principales diferencias?

A nosotras los que más nos gusta es recrear la época. Cada uno siempre tiene su encanto, pero la época siempre es maravillosa por cómo te permite soñar al pasado y al cómo y por qué sería así. Todos nos encantan pero la época nos chifla.

Trabajáis cine, series, televisión, teatro... ¿En qué ámbito os sentís más cómodos?

No sólo hacemos trabajos de estilismo audiovisual, que aunque es nuestra base de empresa, también hacemos sesiones de personal shopper, talleres de estilismo, sesiones de fotografía, diseño para escuelas de baile, cabalgatas de los Reyes Magos... Y ahora estamos empezando con el mundo “Bodas de Película”. Nos encanta todo lo que sea vestir y darle carácter a cualquier evento que se nos ponga por delante.

Además de vestuario y estilismo, también tenéis un almacén para alquiler de prendas. ¿Cómo funciona y cuál es su finalidad?

O Tendal, que así se llama, es nuestra pequeña joyita. Nace de la ilusión de unas locas apasionadas por coleccionar prendas y complementos, que dan carácter a personajes y ahora tenemos un pequeño almacén en Santiago de Compostela, con un montón de personajillos llenos de magia. Alquilamos ropa, zapatos, complementos, y sobre todo, material que necesitamos para la sastrería (burros, perchas, maquina de coser, tabla y plancha, lavadora...). La finalidad, sinceramente, es poder estar con mi socia, Yolanda y ahora con su pequeña Juana, que sólo con pasar tiempo juntas haciendo lo que nos encanta, ya somos ricas.

Al igual que un buen vestuario puede mejorar una producción audiovisual, un mal vestuario puede perjudicarla. ¿Cuál es para vosotros un buen y un mal ejemplo?

Personalmente creo que sí. Siempre digo que un buen vestuario es el que nos ayuda a enriquecer la fotografía de la imagen y el carácter del personaje, pero no ha de llamar más la atención que la propia expresión del actor, ni tener mayor potencia que el decorado. Todo debe de estar, pero nada debe resaltar. Ése es nuestro concepto.

¿Qué vestuario histórico del cine os gustaría que hubiese firmado Moharé?

Nos encanta hacer época, así que cualquier proyecto para recrear y volver a darle vida a esa época y a esa historia, es maravilloso.