MOTOR

Al Alpinche solo le falta el corazón

El vehículo creado por 'Lalao' Reverter a principios de los 70, afronta la recta final de su restauración en la que recibirá el motor y la caja de cambios

Los hermanos Reverter Santi y Luis, junto a Marcos Fernández, tras de sacar el Alpinche a la luz. Superior derecha, aspecto de la trasera reconstruida. El depósito y torretas de suspensión.
Los hermanos Reverter Santi y Luis, junto a Marcos Fernández, tras de sacar el Alpinche a la luz. Superior derecha, aspecto de la trasera reconstruida. El depósito y torretas de suspensión.
Al Alpinche solo le falta el corazón

El retorno del Alpinche ya es algo más que un proyecto de restauración puesto en marcha por la Fundación Estanislao Reverter.

La espectacular máquina creada por el deportista y mecenas ourensano a principio de los 70, vuelve a lucir su aspecto exterior original después de algo más de tres años de intenso trabajo de recuperación.

Poco o nada queda ya del vehículo que llegó a las instalaciones de Marvic Sport tras pasar más de cuatro décadas confinado en un bajo.

Ahora, 42 años, 5 meses y 24 días después del accidente de Beny Fernández en el Rally Sherry de 1975, el Alpinche vuelve a descansar sobre sus ruedas, a la espera de recibir en las próximas semanas en Portugal la mecánica Porsche con la que asombraba a rivales y aficionados de toda España.

En el emotivo momento de volver a ver rodar (aunque fuese por las instalaciones del taller) el prototipo de fabricación ourensana estaban presentes dos de sus hijos Santi y Luis, además del propio encargado del proyecto, Marcos Fernández.

Visiblemente emocionado por el momento, Santiago confesaba que "hemos conseguido que el coche esté sobre sus ruedas. Esto es como un puzzle, tenemos todas las piezas y ahora mismo solamente nos falta componerlo todo con el mismo cariño y trabajo que se ha hecho hasta el momento".

Luis, por su parte, iba un poco más allá y afirmaba que "para nosotros sus hijos y los aficionados supone una alegría inmensa porque es una de las cosas que tenía en mente nuestro padre y no pudo hacer. Ahora, gracias al apoyo de la Diputación de Ourense, de la Xunta y de empresas como La Región y Telemiño estamos haciendo realidad lo que hasta hace solo unos años era un sueño".

Ahora, con todo encaminado en la restauración, toca poner fecha para que el Alpinche vuelva a rugir. "Esperamos que sea con motivo de la edición número 51 del Rally de Ourense. El coche se irá en breve a Portugal a montar la mecánica y de vuelta en Ourense se terminará de rematar en las instalaciones de Marvic Sport", afirma Santiago.

Después de 42 años, el sonido del mítico Alpinche suena a lo lejos. El retorno, más cerca.