ENTROIDO

Castro Caldelas arde con sus "fachós"

La tradicional Festa dos Fachós es una de las primeras citas con las que se da la bienvenida al Entroido

 

Castro Caldelas arde con sus "fachós"

Ourense, provincia con uno de los ciclos del Entroido más largos de España, da la bienvenida a esta festividad con el rito de "Os Fachós", manojos de paja que terminarán en una gran hoguera y cuyo origen parece estar en una función desinfectante para luchar contra la peste.

En total, está previsto que unos 700 fachós iluminen esta pequeña localidad ourensana, en su recorrido por las principales calles de la villa desde el atrio de la iglesia hasta el Castillo y posterior vuelta a la iglesia, donde se quemará la paja, todo ello, con el acompañamiento de la música y pese a la previsión de intensas lluvias.


“Llueva, nieve o caigan rayos y truenos, los fachós salen en Castro Caldelas"


Así lo ha asegurado la alcaldesa de este ayuntamiento, Sara Inés Vega, quien no recuerda ningún año en el que no se haya podido salir a la calle con estas antorchas.

En la actualidad, la Festa dos Fachós, que acoge esta localidad gallega cada 19 de enero en la víspera de San Sebastián, representa todo un símbolo para esta localidad, rememorando a aquellos fachós que "antiguamente" se llevaban “por las parroquias y los barrios”, en una de las tradiciones de culto al fuego más representativas de Galicia en la línea de otros folións que aún persisten.

De orígenes inciertos su primera constancia escrita data de 1763, y algunas teorías vinculan su celebración con las tradiciones celtas asociadas al fuego.

No obstante, una hipótesis que parece coger más fuerza tiene que ver con la peste que asoló la comarca, cuando los vecinos salieron a la calle e hicieron una gran hoguera para rogar a San Sebastián y San Roque que intercedieran y remataran con la enfermedad.

Encabeza la comitiva el gran fachón, que irá este año acompañado por otros 700 más pequeños, un rito que Vega asocia al fuego “como un elemento purificador” que representa a la vida.

El propio escritor Vicente Risco vinculó esta fiesta a los "ritos celtas de culto al sol".


Pese a la previsión meteorológica, esta localidad cree que las expectativas para esta tarde son buenas


Más allá del interés suscitado en los últimos años, el ayuntamiento continúa trabajando para preservar el carácter tradicional de la fiesta y, muestra de ello, son los preparativos que comienzan “en septiembre del año anterior” hasta un mes antes de la fiesta, cuando “se intensifican” los preparativos, que van desde la plantación, siega y malla del centeno, que guardan en un pajar. 

Prueba del gran reclamo turístico de la fiesta, es que el ayuntamiento ha iniciado los trámites necesarios para que esta fiesta pueda ser declarada de Interés Turístico de Galicia dándole así un mayor realce a este evento.

Rematada la procesión, cobra protagonismo la parte gastronómica, momento en que los asistentes tendrán ocasión de poder llenar sus estómagos.

En esta ocasión, se prevé repartir hasta seis mil chorizos, pan artesano, vino y, queimada, que harán las delicias de los asistentes.