ENTREVISTA

Christian Escuredo: "Felicia es un personaje muy terapéutico para mí y para el público"

El musical “Priscilla, Reina del Desierto" bajó el telón del Nuevo Teatro Alcalá definitivamente después de 512 funciones.

Christian Escuredo.
Christian Escuredo.
Christian Escuredo: "Felicia es un personaje muy terapéutico para mí y para el público"

Después del verano, recorrerá escenarios de toda España. Uno de sus actores protagonistas es el valdeorrés Christian Escuredo, que representa el papel de Adam-Felicia. Ha sido recientemente reconocido con el Premio BroadwayWorld 2015 al mejor actor principal y el Gran Premio de España por su labor como pedagogo teatral.

¿Qué espera de esta itinerancia?

Se espera mucha expectación. A la gente le hace especial ilusión que el bus de Priscilla pase ahora por sus ciudades para poder volver a ver el musical y recomendarlo a quién no pudo verlo en Madrid. A mí me encantaría pasar por Ourense.

Su afán por la docencia, ¿es intrínseco al actor?

Tiendo a desarrollar trabajos como actor pero también me gusta mucho compartir lo que yo aprendí de mis mentores y de mi experiencia. No trato de enseñar, sino que me identifico más con la labor de compartir porque el trabajo del actor es muy personal, poniendo siempre en juego una carga emocional muy grande, y eso es algo que cada uno tiene que experimentar por sí mismo.
 
¿Le gustaría volver 20 años atrás y ser Billy Elliot?

Me siento muy identificado con Billy Elliot por haberme criado en un pueblo pequeño. No te voy a negar que me hubiese gustado comenzar mi carrera a una edad más temprana, pero soy quien soy gracias a lo vivido, y me siento muy agradecido por el camino que me ha tocado recorrer y por el que sigo caminando.

Kilos de purpurina, barras de labio, tacones y pelucas con un mensaje de fondo. ¿Sigue siendo necesario en los tiempos que corren?

Desde luego. Ya al margen de lo que le ocurre a los personajes, que no dejan de ser acontecimientos que se viven en el día a día, como la discriminación, la homofobia, el bullying… Extrapolándolo a la vida, Priscilla tiene un mensaje universal: todo el mundo busca ser feliz y encontrar un camino acertado en el que sea reconocido, tanto por la sociedad como por uno mismo.

¿Qué aporta Felicia a Christian y Christian a Felicia?

Felicia es un personaje extremo, y para poder entenderlo, y componerlo, como en todo personaje, siempre tiene que haber un vínculo con él. A Felicia le aporto mi niño interior, que siempre está muy presente en mí para ver la vida como una especie de juego. Ella a mí me aporta muy buen rollo, energía y optimismo. Felicia es un personaje muy terapéutico, tanto para el espectador como para el intérprete.

¿Fue fácil formar a Felicia?

Nada fácil. Es la primera vez que hago una comedia e interpreto un personaje tan extremo. Lo más difícil ha sido trabajar con un universo que no conozco, el mundo drag, al que me tuve que abrir y meterme de lleno. Me lo pasé como un niño descubriendo a este personaje, a pesar del esfuerzo, sobre todo físico.