INVIERNO

El frío extremo aumenta los gastos de agricultores y ganaderos ourensanos

Aumentan de forma notable los costes en la última fase del ciclo de la patata mientras los ganaderos deben invertir más en forraje

El frío extremo aumenta los gastos de agricultores y ganaderos ourensanos

Los termómetros no dan tregua en la provincia. Tampoco a ganaderos y agricultores, que estos días sufren directamente las consecuencias del desplome de los mercurios. Todo lo contrario que los productores de vino, que ven mejoras en el proceso de maduración y conservación gracias al frío, que ayuda también a los cereales.

Los productores de patata tienen estos días un gasto extra en en electricidad y gasoil para mantener en funcionamiento los cañones que regulan la temperatura de los almacenes que, a pesar de estar construidos con materiales adecuados para la conservación de la temperatura y previsión de frío, no logran mantener el clima óptimo en este periodo.

Cumplido ya el ciclo, el tubérculo se encuentra reservado en grandes naves y a la espera de destino, pero su conservación nunca debe producirse a una temperatura inferior a los 5 grados. Cuando ésto ocurre, un mecanismo térmico se activa automáticamente para normalizar la temperatura, algo que en las últimas semanas está siendo frecuente. "Llevamos 15 días con temperaturas muy bajas: -8, -7, -9 grados... y esto hace que el sistema, sobre todo de noche, funcione más. Un agricultor puede gastarse una media de 40 litros de gasoil diarios, además de la luz, lo que se traduce, en dinero, en unos 30 euros cada día", explica Amador Díaz, presidente de la Asociación de Productores de Patata de A Limia, y responsable de Patatas Ama.

El 80 por ciento de las patatas que se almacena en la zona se derivan a industrias de frito y, si no fríen cuando llegan a destino, son devueltas. "Lo que puede pasar es que se queme la patata al freírla. Se puede ver, por ejemplo, cuando aparecen patatas negras en las bolsas se venden en los supermercados. Eso es que han perdido el frito", añade. Por otra parte y debido a las bajas temperaturas, muchos productores se ven obligados a emplear, para este traslado, camiones con Isotermo en lugar de Tourline, lo que encarece los portes.

Por otro lado, desde la Agrupación de Ganaderos del Macizo Central, su presidente, Pedro Rodríguez, explica que la mayor parte de sus asociados trabajan la ganadería en extensivo, es decir, con el ganado al aire libre. Asegura que este frío "tan pronunciado" les está ocasionando un gasto extra en cereal, soja, alfalfa o pienso. "El ganado está acostumbrado a las variaciones climáticas, pero es que esto es muy fuerte", dice el presidente del colectivo. "Lo que hacen es consumir mucha energía para mantener la temperatura del cuerpo, por lo que necesitan mucho más aporte de lo normal", añade.

Este incremento del gasto lo notan las grandes explotaciones con una media de 120 cabezas de ganado. "Tienes que ir al bolsillo para sustentar, sin obtener ningún tipo de beneficio", añade Rodríguez.