HUELGA DE TRANSPORTES

Casi 7.000 escolares sin clase en Ourense debido a la huelga de transporte

Muchos padres tuvieron que pedir horas en el trabajo porque el autobús no llegaba y algunos niños tenían exámenes

Casi 7.000 escolares sin clase en Ourense debido a la huelga de transporte

La primera jornada de la huelga de transporte de viajeros -que se repite hoy-, afectó de forma muy especial a los trayectos escolares, a pesar de que la Xunta había establecido unos servicios mínimos del 100% en este apartado, siendo del 40% para las líneas regulares. Finalmente, se incumplieron estos servicios mínimos de los colegios en más de un 90% en la provincia de Ourense, lo que afectó, según apuntaban desde la Delegación Territorial de la Xunta, "a 6.804 alumnos".

Añadían desde el Gobierno autonómico que la afección a los servicios fue mucho mayor porque "diferentes piquetes están vulnerando os dereitos dos traballadores impedindo a saída de autobuses das estacións". En este caso, el departamento que dirige Ethel Vázquez apunta también a un "elevado grao de incumprimento", cercano al 75%.

Esta circunstancia provocó que muchos padres tuvieran que reorganizar su mañana para conseguir que sus hijos no perdieran el día lectivo y, en más de un caso, algún que otro examen. Yeny Martins, que tiene a uno de sus hijos en el instituto de Celanova y a una niña en el colegio de Ramirás, tuvo que pedir "algo más de una hora" en la empresa donde trabaja como administrativa "para llevar a la niña al colegio y a mi hijo al instituto, que tenía exámenes, porque yo entro a las ocho de la mañana y él a las nueve menos cuarto; no hay manera de coordinar horarios", explica. 

Precisamente en relación con el problema de los exámenes, el presidente de la Federación de Asociaciones de Padres de Ourense, José Antonio Álvarez, pide a la Consellería de Educación "que sea sensible a este problema y prolongue el calendario escolar para que aquellos niños que perdieran la oportunidad de hacer sus exámenes puedan hacerlos".

Erica Sousa, con una niña de 11 años en el colegio público de Cartelle, narra que estaban en la parada del autobús "y me enteré allí de que no venía, así que tuve que pedirle a una de las madres que me la llevara al centro escolar porque trabajo en hostelería y ya me tocaba entrar". Para recogerla tuvo que salir antes del trabajo "porque habitualmente la trae mi padre desde la parada del autobús, pero ahí puede ir andando, al centro escolar no porque está a 10 kilómetros".

Albert Brull, fotógrafo de profesión y con un niño en el instituto Chamoso Lamas de Carballiño y una niña en el colegio Nuestra Señora de Xuvencos de Boborás, se vio y deseó para organizarse de forma que ambos pudieran acudir a sus centros educativos. "Me tiré 25 minutos esperando el autobús y al final tuve que coger el coche; llevé a los míos y a otros dos niños más", señala. Brull añade que "en la clase de mi hijo faltaron la mitad y en la de la niña un tercio".

Alternativa Veciñal-En Marea O Carballiño señalaba ayer que "moitos pais pediron horas no traballo pra acudir ás actividades de fin de curso, cando estas tiveron que ser suspendidas". Se lamentan igualmente de que "tampouco informaron as empresas de transporte da situación".

En la estación de autobuses de Ourense, una excursión del Imserso se vio obligada a coger 11 taxis, a falta de autobús, para llegar a tiempo de subir al avión que les trasladaba a Portugal y que tenía su salida del aeropuerto prevista a las 13,00 horas.