DESAPARICIÓN

La Policía halla una joya de las que robó la menor desaparecida en Ourense

Se trata de un pendiente que vendió una mujer, que aseguró a los agentes desconocer el paradero de la joven

María Jesús Villamarín exhibe el cártel con el que busca a su hija, ayer en el Jardín do Posío.
María Jesús Villamarín exhibe el cártel con el que busca a su hija, ayer en el Jardín do Posío.
La Policía halla una joya de las que robó la menor desaparecida en Ourense

Elizabeth Belmonte Villamarín, de 16 años y desaparecida desde el pasado día 27, se deshizo de una de las joyas, un pendiente, del lote que sustrajo en la casa de su abuela paterna. La Policía identificó la alhaja en una casa de compra-venta de oro de la ciudad, pero no fue la menor, quien se hace llamar "Mark", la que hizo la transacción. Según pudo saber este periódico, el pendiente lo vendió un una mujer, que ya prestó declaración ante la Policía Nacional, durante la que reconoció que había vendido la joya para hacerle un favor a la adolescente, pero desconoce su paradero. Los agentes tienen localizada a la colaboradora. De hecho, accedieron a su vivienda ante la sospecha de que la estaba ocultando, pero no encontraron rastro de la menor.

Elizabeth Belmonte tenía desde hace menos de medio año una novia, residente en la ciudad, aunque oriunda de Sudamérica. Los agentes también acudieron a ese domicilio ante la sospecha de que se encontrara en la casa, pero tampoco obtuvieron resultados positivos.

La desaparición fue denunciada el pasado día 28 en el cuartel de Tamallancos (Vilamarín), pero el grueso de la investigación fue asumida por la Policía Nacional (Guardia Civil y Policía Local colaboran en las pesquisas) ante la sospecha de que está oculta en el ciudad. Elizabeth Belmonte tiene amigos y exnovias en el casco urbano ourensano. Los agentes contactaron con todos ellos con el objetivo de encontrar pistas que pudieran arrojar luz sobre su paradero, pero unos, según pudo saber este periódico, se niegan a hablar del tema, y otros, aseguran no saber nada. La desaparición suscitó comentarios en las redes sociales. La menor tenía perfiles en Facebook e Instagram y los agentes analizan cada uno de los mensajes, pero las pesquisas no dan resultado al no entrar la menor en sus páginas y tener el móvil apagado.

La última vez que su teléfono estuvo operativo fue al día siguiente de la desaparición, cuando envió un mensaje a su madre para decirle que no se preocupara y que estaba bien.

En la Policía Nacional aseguran que están buscando a la joven con todos los medios que tienen su alcance. La familia recibió avisos de haberla visto en Madrid, realizando compras en Ourense y en Santiago.