PELIGRO REAL

Toda vivienda construida en la provincia deberá incluir medidas contra el radón

El Real Decreto que prepara Fomento afecta a todos los concellos ourensanos, y también a obras en casas ya construidas

Toda vivienda construida en la provincia deberá incluir medidas contra el radón

La provincia de Ourense está a la cabeza de España en todos los indicadores relativos al gas radón, que emerge del subsuelo y está considerada una de las causas más común de cáncer de pulmón,  y eso repercutirá a corto plazo en la economía de la provincia.

El borrador de modificación del Código Técnico de Edificación (CTE) que ha publicado el Ministerio de Fomento, bajo la firma del nuevo ministro del ramo, José Luis Ábalos, obligará a que toda la vivienda nueva situada en la provincia de Ourense tenga que realizar mediciones antiradón y adoptar barreras de protección. 

Actualmente está en fase de alegaciones hasta el próximo martes, 31 de julio, pero lo que queda claro es que la provincia se va a ver afectada claramente por la nueva legislación, con la que se pretende cumplir la directiva europea para proteger la salud de los ciudadanos. 

Todos los edificios de nueva construcción, así como las intervenciones en los ya existentes (ampliaciones, cambios de uso, obras de reforma) tendrán que adaptarse a esta nueva legislación, que busca evitar que se sobrepase el límite estipulado (300 becquerelios por metro cúbico) de este nocivo gas. 


 

Un mapa del CSN


El Consejo de Seguridad Nuclear y su mapa predictivo sobre zonas con radón servirá como referencia para estipular en qué municipios habrá de aplicarse la legislación propuesta. 

En el caso de Ourense, todos los concellos entran dentro del mapa  del CSN, por lo que afectará de forma integral a la provincia. Las soluciones a las que habrá que hacer frente oscilan, según empresas especialistas como Intera, entre 3.000 y 15.000 euros, siempre dependiendo de la zona, ya que hay "obras más complejas que otras", según indica Elena González, CEO de la empresa. 

Esta especialista subraya que en Ourense "están dándose niveles altos" en gran parte de las mediciones realizadas. 

Los nuevos edificios situados en los municipios que estarán considerados como de zona prioritaria número 1 deberán contar con barreras de protección entre el terreno y el edificio, para limitar los gases o, de forma alternativa, con cámaras de aire para mitigar la entrada de gas. 

En los concellos de zona prioritaria 2, es decir, los más urgentes,  las nuevas construcciones habrán de tener, además de las barreras de protección,  espacios de contención ventilados (de forma natural o mecánica) o una despresurización del terreno para extraer los gases o desviarlos y evitar que entren en las viviendas. 

En zonas como locales habitables en el subsuelo, como garitas en los aparcamientos subterráneos, está prevista una alternativa, como es la sobrepresión con aire del exterior. 

Mientras el documento permanece a exposición pública, los ourensanos continúan realizando mediciones. Solo el laboratorio Radongal de la Universidade de Santiago de Compostela, ya ha realizado cerca de 600. 


Solo 10 concellos no serán de máxima prioridad


Según el documento que maneja el Ministerio de Fomento, solo hay diez concellos de la provincia  en la clasificación de prioridad 1, es decir, en los que bastará la creación de barreras de protección entre suelo y edificio para protegerse del radón. Los restantes 82 municipios de la provincia están incluidos dentro de la máxima prioridad de actuación frente al radón, según recoge el mapa del Consejo de Seguridad Nuclear, por el que se guiará el Real Decreto que creará el Gobierno central. 

Este proyecto de Fomento para cumplir la legislación europea no será de obligado cumplimiento para aquellas obras que tengan licencia municipal solicitada en el momento en que entre en vigor. Sí será obligatorio para todas las obras de nueva construcción o intervenciones en los edificios existentes, una vez que la licencia de obra se solicite cuando hayan pasado nueve meses desde que entre en vigor dicho Real Decreto. 

Una vez que  entre esta nueva normativa que modifica el Código Técnico de la Edificación, todas aquellas obras que soliciten licencia hasta pasar nueve meses, podrán tomar las medidas anti radón de forma simplemente voluntaria. 

La entrada en vigor, cuya fecha se desconoce todavía, llega ya con retraso, ya que la Comisión Europea exigía la trasposición de la ley ya el pasado 8 de febrero.


Instan a la Xunta a que haga un plan propio para Galicia


El borrador propuesto por Fomento no acaba de convencer a los que llevan ya tiempo trabajando contra el radón. Elena González, de Intera, dice que "da la impresión de que no tiene importancia", y critican que se pueden hacer medidas antiradón con la obra abierta "lo que carece de sentido".  Ante la problemática que sufre Galicia ante la presencia de radón, cree necesario urgir a la Xunta de Galicia "a  crear un plan propio de Galicia" para hacer frente a la proliferación de este gas. 

El punto que más critica González es que las mediciones se tengan que realizar con "larga duración", lo que obligará a instalar dispositivos durante seis meses, tanto en viviendas particulares como empresas, cuando asegura que ellos realizan mediciones en 48 horas. Las reparaciones oscilan entre 3.000 y 4.000 euros, aunque realizan informes pormenorizados que son caros, "pues tardamos una semana en estudiar cada vivienda".