Un venezolano en Ourense: "A Venezuela la quiero mucho, pero me quiero más a mí mismo, por eso me vine"

Varios venezolanos afincados en Ourense cuentan los motivos por los que dejaron su país y recalaron en la provincia

Algunos de los venezolanos en la provincia-
Algunos de los venezolanos en la provincia-
Un venezolano en Ourense: "A Venezuela la quiero mucho, pero me quiero más a mí mismo, por eso me vine"

OURENSE 14/02/2018.- Venezolanos emprendedores.Lorenzo González. José PazLorenzo González (Hostelería): "A Venezuela la quiero mucho, pero me quiero más a mí mismo, por eso me vine. Fue una decisión dura, pero no me arrepiento de nada"

A sus 34 años, hace dos que regenta la cafetería Charlotte en el centro. "Generamos empleo, tengo tres empleados y son todos ourensanos", presume. Reside en Carballeda de Avia, en la casa que sus bisabuelos dejaron hace décadas para irse al otro lado del charco. "He cerrado así el círculo de emigración", asegura. "Venezuela no me ofrecía nada como joven. Venir fue una decisión dura, pero no me arrepiento de nada. A Venezuela la quiero mucho, pero me quiero más a mí mismo", asegura. Cree que la hostelería se acomoda bastante a la forma de ser del pueblo venezolano: "Tenemos buenas formas en la atención y el servicio, eso es lo que nos diferencia, porque lo mamamos desde pequeños. ¿Quejas? La "asfixia" a los autónomos, y los alquileres de locales "prohibitivos". Poco a poco se ha ido introduciendo en la sociedad ourensana. "Tenemos convenios con la universidad, grupos de idiomas...El trabajo es duro, pero me gusta". 

Félix Manuel Molima y Ángel Júnior Santos: "Estamos intentando introducir los productos venezolanos y ya queremos expandirnos. Allá nos iba bien, pero nos desvalijaron"IMG_20180214_100244_result

Estos dos hermanos llevan cuatro meses con una empresa de distribución de productos de alimentación, llamada J&f Distribuciones. "Estamos intentando introducir productos venezolanos, cada vez hay más demanda", explica Molina, que dice que ayuda el hecho de ser venezolano: "Es una forma de romper el hielo". Ahora están tratando de expandirse a zonas como O Carballiño. Su experiencia en Venezuela era positiva, hasta que llegaron los problemas. "Teníamos una empresa de belleza, iba bien pero nos desvalijaron. Descuidé la administración y la empleada que nos llevaba todo se compró pisos y coches y los puso a nombre de su pareja", relata Molina. Su hermano Ángel es claro: "Allá, el que quiera un negocio puede tener miles, porque no valen nada". 

Roberto Vázquez (Mecánica): "Vinimos porque mi mujer se quedó embarazada de gemelos y no aseguraban la vida de nuestros hijos"OURENSE 14/02/2018.- Venezolanos emprendedores.Roberto Vázquez.  José Paz

Se hizo hace seis meses con el taller de autolavado y mecánica rápida D-Car. "Lo cogí y estoy recuperando los clientes que tenía el propietario anterior", afirma. En Venezuela era constructor "pero los empleados me secuestraron la empresa convencidos por el gobierno. Empezó a desaparecer maquinaria y ¿a quién denuncio?", se lamenta. Pese a que no tiene mucho que objetar en cuanto al recibimiento, considera que "debería haber una mayor información sobre las ayudas a los nuevos empresarios, porque al venir de afuera vienes desinformado". Se vino a Ourense no solo porque la situación en la empresa se complicó, sino porque "mi esposa se quedó embarazada de gemelos y mi seguro no me cubría el gasto. Eran prematuros y no garantizaban la vida de mis hijos". Llegaron en diciembre de 2016 y sus hijos nacieron aquí, felizmente bien. "Acá están muy bien; es muy difícil ahora mismo ser un recién nacido en Venezuela", explica. En un principio  se iba a ir a Ferrol, pero Ourense le conquistó: "Aquí he conseguido estabilidad y tranquilidad". 

Ramón González (inversor y hostelero): "Era más sencillo hacer negocios en Venezuela que aquí"OURENSE 14/02/2018.- Venezolanos emprendedores. Ramón González. José Paz

Nació en Venezuela, con un año lo mandaron de regreso en barco a Galicia, pero con 15 años lo obligaron a volver. Hizo allí su vida. "Vivía bien con la hostelería e incluso tenía un caballo de carreras. Me volví por la inseguridad. Te pueden secuestrar a tu mujer y tus hijos", añade. Se hizo con los bares En Xogo y Far West y tiene inversiones inmobiliarias con su hermano en Madrid. "Venezuela era más fácil para los negocios cuando iba bien; acá los márgenes son más cortos y los impuestos y los trámites, más grandes". 

Daniel España (Hostelería): "Los venezolanos de la ciudad nos visitan para desahogarse"OURENSE 14/02/2018.- Venezolanos emprendedores. Daniel España. José Paz

Llegó en 2016 con su mujer, su hijo, su nuera y su nieta. Regentan el Café Bianca, en la segunda planta del centro comercial Ponte Vella, donde sirven productos típicos. "Siempre estuvo en manos de venezolanos y llegamos a un preacuerdo con los propietarios para meternos en este berenjenal", relata. Allá era comerciante de perfumería: "No tuve asaltos ni secuestros, pero la cosa se ponía cada vez más difícil y mi hijo quería que mi nieta tuviese oportunidades", explica. Dice que los venezolanos "nos visitan para desahogarse".

Gabriel González (Hostelería): "Logramos mantener a los clientes de este bar de toda la vida"img_20180214_101636-1-_result

Gabriel González, de 33 años, se hizo con el Café Bar Alameda junto a su hermano Gustavo hace siete meses, en la que ofrecen comida gallega y venezolana todo el día. Llegó atraído por su hermano, que ya tenía otro bar en O Carballiño. "Hemos logrado mantener a los clientes que llevaban 25 años viniendo", asegura. "Allá no estaba tan mal y mis padres se quedaron. Era corredor de seguros y vivía toda la familia de eso, pero ahora da para que se mantengan ellos. Además, muchos clientes se marchaban del país", relata. 

Manuel Díeguez (inversor): "Quiero invertir aquí; allá vivía angustiado y llevaba escolta"OURENSE 14/02/2018.- Venezolanos emprendedores. Manuel Diéguez. José Paz

Manuel Diéguez tiene 46 años y  llegó hace seis meses a la tierra de la que sus padres son originarios. Ya había residido en Ourense de 2000 a 2008. "La primera vez monté una empresa de alimentación y otra de vending y después lo vendí todo", relata. Ahora regresó huyendo. "Tengo negocios de hostelería allá, y tuve que escapar por inseguridad. Vivía angustiado, tenía escolta e incluso tenía que ir armado", asegura. Ahora quiere invertir, pero "hay muchas más trabas que antes, los alquileres son imposibles de costear".