VINO

La D.O. Valdeorras trabajará los viñedos que se abandonen

La cooperativas de A Rúa y O Barco, además del Concello de Petín, buscan elevar la producción

Un trabajador de la bodega cooperativa Virgen de las Viñas, en A Rúa.
Un trabajador de la bodega cooperativa Virgen de las Viñas, en A Rúa.
La D.O. Valdeorras trabajará los viñedos que se abandonen

La bodega cooperativa ruesa Virgen de las Viñas ultima una campaña de captación de viñedos abandonados, o que sus propietarios vayan a dejar de trabajar, a principios de 2018. Esta iniciativa es una de las primeras que toma la junta rectora recientemente elegida, que dirige Carlos Aristegui Diéguez, y se suma a planes muy parecidos en los que ya trabaja la otra cooperativa valdeorresa, la barquense Jesús Nazareno, y el Concello de Petín, con su concentración parcelaria. Todos ellos persiguen lo mismo: aumentar la superficie de las viñas inscritas en la Denominación de Orixe Valdeorras.

Las cifras que maneja el Consello Regulador de la D.O., que preside José Luis García Pando, muestran el fuerte descenso que en los últimos años acusó la superficie de viñedo inscrita en este órgano. En 2008, las viñas registradas cubrían una extensión de 2.700 hectáreas. En la actualidad, este dato bajó hasta las 1.184, o lo que es lo mismo, las cepas ocupan un 56 % del territorio valdeorrés. En este mismo periodo, los productores inscritos pasaron de 1.961 a los 1.315 que contabilizó la Consellería do Medio Rural, el pasado mes de julio.

El abandono de viñas afecta al volumen de uva producido: 4.140.488 kilos en la muy pobre  vendimia de este año, muy lejos de los 6 millones de media que los productores venían recogiendo hasta hace 10 años, como en la campaña 2006-2007, cuando las bodegas dieron entrada a 7.710.859 kilos o el volumen de un año antes, que alcanzó los 8.782.948, según los datos del Consello Regulador.

El presidente de Virgen de las Viñas (400 socios) explicó que el proyecto en el que trabaja pretende recuperar viñedos abandonados, pero que aún estén en producción o que puedan ser recuperados sin excesivos esfuerzos. Los trabajos serán realizados por personal de la propia bodega. "Nós colleríamos as viñas durante un ano, evitando que se perda o capital e, ao mesmo tempo, ter máis quilos de uva", explicó Carlos Aristegui.

La iniciativa está abierta a los dueños de viñas de A Rúa y de las zonas cercanas y, especialmente, a los de Larouco, cuya bodega cooperativa Santa María de los Remedios, que reunía a 270 socios, cerró sus puertas.

Concentración parcelaria en Petín

Los directivos de la bodega cooperativa barquense, Jesús Nazareno (335 socios), se reunirán esta semana para analizar las ofertas de viñas y terrenos recibidas por la sociedad en los últimos meses. Los planes del equipo que dirige Manuel Fernández Pérez pasan por trabajar viñas abandonadas, aunque con contratos de 15 ó 20 años, con una duración mucho mayor que los 12 meses que propone la ruesa Virgen de las Viñas. Otra diferencia entre ambas actuaciones reside en las características del terreno a trabajar, pues en A Rúa únicamente aceptarán fincas recuperables fácilmente, en tanto que la entidad barquense también acepta terrenos para la plantación de cepas. "Hai varios propietarios interesados e estamos esperando ata a reunión da próxima semana. Imos ver cánto dura este bum do godello", dijo Manuel Fernández. Precisamente, el buen momento de la variedad de uva estrella de la D.O. Valdeorras y el aumento de demanda que conlleva están detrás de este programa.

En Petín, el equipo de gobierno que dirige Miguel Bautista Carballo inició los trámites para desarrollar una concentración parcelaria, destinada únicamente a la plantación de viñedo. "Esta semana, enviamos a solicitude á Xunta", dijo el regidor. Los terrenos abarcan entre 100 y 120 hectáreas, entre Petín y Freixido.